jueves, 15 de octubre de 2015

Ella tenía unas manos languidecidas...

Ella tenía unas manos languidecidas, con incrustaciones en las uñas, por las que no me detuve. Tenía los ojos turbios y fatigados, y seguí mi camino. Oí su respiración debilitada en una noche, tan silenciosa, que lo retirado podía pasar por colindante. Comprendí que aquella mujer era tan libre que estimulaba la compasión. Fue en una noche bestial, apremiado por un deseo bestial, cuando tomé la determinación de poseerla. Pagué, con mi dinero sucio, su cuerpo y el alba que me la quitó de los brazos para siempre. Pero, antes, vi su corazón pequeño, como una casa pequeña y hospitalaria. Una casa pequeña y hospitalaria en la que pude entender que hacía falta un milagro para despertar mi corazón a las tentaciones de los ángeles buenos, codiciosos de lunas insolventes.

martes, 22 de septiembre de 2015

Vengo con sed y con boquetes...

Vengo con sed y con boquetes porque mis perturbaciones son la sed y el hueco. Vengo a una llanura de pechos y de venas henchidas de leche. Vengo a un grueso de tropas invencibles para colmar y engullir su mínimo vacío. La sombra de un árbol ya no me complace, ni las dudas pueden afligirme el pecho. A rebosar vengo. Yo, manantial. Yo, excelsitud. Esta alegría no ha venido a fracasar. Esta alegría ya casi está besándome. Por el camino, voy abandonando vísceras calientes. Hoy comienza mi día equivocado. Y escribo equivocadamente, porque no se puede escribir de otra forma cuando algo cautivador va a turbarnos y tendernos sus manos abrumadoras. Y se sale.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Tengo el alma reflejada...

Tengo el alma reflejada en un estanque y le quieren romper el corazón. Agita su imagen un céfiro que mueve las aguas como una lumbre. Un soplo negro viene de camino a borrarla, y no sé qué será del alma mía retratada en este estanque si me voy ahora y no vuelvo nunca. ¿Vendrá a llevársela un ángel o un pintor la plasmará en un lienzo antes de que se disipe?
…¡Pena de la vida que vamos dejando retratada en los besos de una pasión que el pasado relega a un calendario de monomanías!

miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Quién desgarra la mañana...

¿Quién desgarra la mañana por su inmensidad celeste? Me grava más de lo que puedo sujetar, arde más de lo que mis pesadillas me hubieran prevenido. Es triste y dolorosa y sangrienta. Si yo fuera joven destruiría los panales donde se gesta esta enormidad. Pero tengo un corazón descorazonado, y no puedo. Pero ando descalzo, y no llegaré. Y desnudo mi alma al salitre y a mi fuero que apenas ya puede sostenerme, y sigo buscando la tierra apacible de mi adolescencia, la poderosa vivencia de un sexo intacto, la sabiduría inclinada sobre una moneda extraviada en el suelo, una sola escondida bajo la arena...Y hoy he dado un paso más hacia la raya del horizonte, donde la imagen de un sol bienhechor se derrama al alba con extraviada mirada, a la hora en que es dulce y oloroso como primicias de mujer. Si acaso no encontrare allí la belleza y la paz acechadas, buscadme en los confines que dibujan los niños de las altas montañas.

viernes, 14 de agosto de 2015

Sobre mi pecho...

Sobre mi pecho que mira al cielo están tendidas tus mejillas. Yo las oigo como una respiración, en las noches plenarias, cual animales, bárbaramente luchando inmóviles contra la soledad que ha saltado sobre ellas. En la lucha jadean, se revuelcan, se sacian de sangre, hasta que se recogen con gran silencio en el abismal infinito estrellado. Entonces, las confundo con un ciclón sanguinario que fiero en el centro de la noche me va a abandonar para siempre. Tendido boca arriba, agoniza mi pecho en una explosión odiosa de músculos y carne selvática. Y apacienta mi alma un adiós, más allá de lo humanamente interminable, al hombre que descansa ilógico bajo la lluvia.

jueves, 23 de julio de 2015

Frente viajera...

Frente viajera que vas a escapar tras las golondrinas negras. Arde en la lejanía un territorio mojado por los espejismos. Contemplo los límites que ahogaron de fuego íntimo a mi patria, inmóvil entre los tesoros y las armas oxidadas que me traspasaron. Yace muerto aquí el perro amigo, y el viento que removía hojas muertas allá en la infancia. ¡Qué vana es la libertad del sedentario! Entre escombros entro en la maldición de un cuerpo nuevo, mi alma quedose lejos en un jardín, llorando. Oigo mi voz como un canto perfecto. Habla de un abandono eterno, y una paz constantemente sacudida, y un adiós implacable que sale a las calles noctámbulas con la rabia y la pendencia.

martes, 16 de junio de 2015

Cuéntame...

Cuéntame. ¿Fue ingrata la singladura? En tus párpados está el desmoronamiento de la verdad. Tu boca declara la acidez de muchos años. Secas están tus manos. La paz con que comenzaste tu viaje parece ahora una paz muerta. Hay un umbral que está esperando que lo traspases, y lloras. ¿Qué es lo que te detiene si has sufrido tanto? ¿No lo sabré nunca, nadie lo sabrá nunca? La irracionalidad con que la vida se aferra a este sol de siempre jamás ha parado de tendernos las manos que nos ayudan a ponernos de nuevo en pie. Pero tú estás llorando. Pero estás sintiendo un llanto que te empuja a seguir. Yo no sé qué pena te habrá alejado tanto del punto de partida. No ha de tragarse el vientre de la tierra lo que con tanto amor fue puesto en una senda. Pero, tú, cuéntame si no sabes que estás dando gloria a la vida.