sábado, 3 de septiembre de 2016

Este es mi camino...


Este es mi camino. Yo lo sé.
Antes, caminaba porque yo así lo quería
pero ese no era mi camino.
Una estrella al alba me lo decía
que ese no era mi camino.
Me lo decía una sinfonía
estridente
y un no entender de maravillas
y un hablar recurrente sobre la muerte.
Mi camino me enseñó a seguir la libertad
y a ser dueño de lo que desovillas.
Eso yo lo sé.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Yo no sé...


Yo no sé por cuánto tiempo quiero llorar.
Llora una palidez atrapada cerca de tus ojos.
Lloran los ojos muertos suyos y los tuyos.
Lloran en la pared los crucifijos.
Lloran los lamentos que vienen de la orilla.
Lloran cansados dos ojos fijos.
Yo no sé por cuánto tiempo quiero llorar.
Nadie sabe cuánto tiempo va a sentirse el interminable gemido.
Nadie quiere pararse a meditarlo.
Ellos prefieren solamente llorar.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Soñando esas hojas van...


Soñando esas hojas van. A otra parte.
Flotando en el río van las hojas
que miramos sin saber ¿a dónde van?,
que arrastran puras las aguas
flotando, flotando, flotando
a exterminarse en una orilla, ambiguas,
secas, donadas de los árboles
en sus apacibles rumores de lenguas.
¡Madre, déjeme en esta orilla admirándolas,
que dicen llevar suspiros hacia la mar remota!

viernes, 26 de agosto de 2016

Muy herida de rosas...


Muy herida de rosas mi primavera
viene con tres fuegos
al olor de los lirios trovadores
y un carpintero que le fabrique rosales serraniegos.
Mi espalda pesa tres quintales, hermano,
y carga un rosal de fuego.
¡Mi amante delgada!...
¿qué escondía mi amante delgada en sus faldas?
Importa sólo un rosal con pétalos de fuego.
…Y un carpintero soñando no sé qué
perfume perfumando el fuego.

viernes, 19 de agosto de 2016

Bajar...


Bajar, como enfermedad de perro,
como un silencio extraño en la galaxia,
hacia donde vibra la nada y el bicho,
calientes en su devoción a la asfixia.
Bajar, con nuestras frentes inclinadas,
como un lento amante hacia la amnesia
que no respira ya el olor de mujer.
Como un único dolor, bajar es la travesía.
Y en sueños contender con Dios
como la incógnita que bajar nos testifica.

miércoles, 17 de agosto de 2016

La noche dará a luz el claro día...


La noche dará a luz el claro día purpúreo
que vendrá como sortilegio de la nada.
Toda la paz se cubrirá de nieve fría
y, en el inmenso silencio blanco, una bocanada
de alma huirá instante a instante pura,
risueña de flores y constelada.
Y, en el doliente beso a los labios marchitos,
una mujer construirá -¡oh, abandonada!-
la memoria indeleble del cuerpo que la cubrió,
y, a un roce de pétalos acostumbrada,
verá disiparse la exaltación, la nieve, el hueco
palpitante de la almohada.

domingo, 14 de agosto de 2016

Yo que caminaba abanderando...


Yo que caminaba abanderando un corazón,
que me desvivía en mi jardín por primavera,
y adoraba al justo sol que a mis flores
aquel cielo alto obsequiara y vistiera.
Hoy me doy por bien pagado y me satisface
la paz de un corazón yermo y sin fronteras.
¡Que ningún ser en la Tierra me comprenda!