viernes, 21 de octubre de 2016

Viene y ya no es...


Viene y ya no es la que fue.
Parece sin comparación lo difícil.
Sus pies friccionan las arenas
de otras peregrinaciones.
No es. Nada se parece ¿Murió?
Me entregas un vuelo
y no te pareces.
Estás vomitando un ayuntamiento
y las voces caminan friccionando.
¿Cómo has nacido tan dificultosamente ahí?
¿Cómo vienes tan cansada a otra remotidad?

martes, 18 de octubre de 2016

Tiempo de retorno...


Tiempo de retorno a los antiguos paisajes,
a las formas juveniles que dieron paz
a mi espíritu y consciencia a los hombres buenos.
Cual mendigo vengo hoy a pedir
de los sueños que me enfrentaron a mí mismo.
Desnaturalizadas manos de humos
con el índice me señalan el Norte anclado en la memoria,
y al borracho entregan el vino azucarado
y al soñador el hondo pozo abierto.
Heridas quebrantaron un tiempo la carga
de haber contemplado el mar demasiado tarde.
Un despertar lo fija (equivocadamente)
la clara mañana en que vi tus ojos de niña,
absortos o amenorados en la ribera plateada.
No trajo más el mar rotundo.
El invierno maduró y perseveró con las lluvias
que hoy padecen todos los ojos de mujer.
El mar como un surtidor de cielo.
Los sueños en que me contemplan unos ojos de niña.
Todo juega a equivocarse y confundirse,
y del pasado sólo queda un resplandor
que nos inmoviliza.

lunes, 17 de octubre de 2016

Porque te quise...


Porque te quise aguarda algo en mí
(y esto es un lazo indestructible)
que como una profecía tapiada
esperará a que seas visible.
¡Adiós, mujer de formas indelebles…!
Hoy he sellado el tiempo con un beso
cuya curvatura te restituirá bajo otra luna.

Salutaciones, mujer, te trajo un silogismo.

sábado, 15 de octubre de 2016

Cuando quiero sentirme triste...


Cuando quiero sentirme triste
me vuelvo contra el océano.
La mirada dentro de los párpados alicaídos
desciende hasta el horizonte para dormir
un sueño que baja por mis pies descalzos.
Todo rima como la confluencia
de dos almas distantes que se querellaron.
Todo es flujo de sombras que pasan por la mirada
mientras el hombre encuentra una paz
que ha bajado y se ha desinteresado
de la feroz alegría de las entrañas equitativamente
al sol expuestas para sonreír a la luz.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Vocablos ocupados de un despertar...


Vocablos ocupados de un despertar
lleno de cosas llenas.
Por la cintura llueve una pesadilla
de ociosos
que en breve será la lámpara
encendida de mi vigilia.
Vocablos bravos que, a veces, prorrumpen.
El último estertor de los amantes
vértebra a vértebra edificados para saciarse.
Si llorar fuese un suceso,
llorarían, de veras.
Pero la manta de este océano estruendoso
que no quita el frío,
la peripecia de dormir tristes,
que no berrearemos de viejos,
este agua para soñar saciados
que no entenderemos.
Todo es tan irreal sobre la acera
que pasa por nuestra casa,
hundida en el sol del mediodía,
sin las voces, sin sucesos que brinquen.
Tal vez una palabra en el suelo, tirada, espera.

sábado, 8 de octubre de 2016

Soy de un ayer...


Soy de un ayer pretendido
por hombres buenos inculcados
de la incógnita terrible:
¡No saber qué nos intercepta en el caos!
¡No poder pararlo ante un infierno!
Arrolla toda libertad,
prescinde de explicaciones,
no tiene dilucidación
esta conspiración contra la belleza
y el bien que debimos rechazar.
Pero, Señor, ¿cómo abandonar
después de haber amado?
¿Dejaremos, si pudiéramos, repudiadas
cuantas cosas nos amamantaron
aquel día purpureo y soleado?

jueves, 6 de octubre de 2016

Mojadas las rosas...


Mojadas las rosas aguardarán
no sé qué misterioso reanimarse.
Y cuando despierten serán alma
y conocerán el llanto obrando
en un pasar lamiendo al sol.
Y a su mustio corazón que pasa
no sabrán si llamarle insignificancia
o eterno razonamiento de la vida.