viernes, 21 de abril de 2017

Aquellas rosas...


Aquellas rosas no enlucieron bajo el sol.
Las rosas se marchitaron apenas florecidas,
y engendraron una fealdad de llamaradas
esperando un cielo más bello, lluviosamente bello.
Derribadas, vencidas, el otoño trajo nuevos sueños,
sueños de astillados cristales,
sueños de veneración y brazos extendidos.
Pero presintieron una muerte lunática,
porque en los ojos rojos vieron la fragilidad
de sus pétalos sedientos.
El agua acarició sus tallos una tarde
en una explosión de injusticias morosas,
horriblemente olvidadas
sin entender su fe en los infiernos de la supervivencia.

jueves, 13 de abril de 2017

Respondieron tinieblas...


Respondieron tinieblas lastimadas,
con un verbo pobre, ¡tan pobre!,
que los bichos miraron a Dios,
tan vivos tan muertos y confusos,
de abajo del abajo a un cielo en mis ojos míos.
Y no hubo un otoño para cubrir con una brisa libre
mi estampa de pobre hombre,
ni aliento en el vinagre,
ni dientes ni garras, ni una cerradura para encerrarme.
Sólo me miro el alma mía de los desheredados
y la espada más cobarde,
que entró tibiamente en la oscuridad del vientre
dos veces amariconando por el berrido de mi amor,
sí, amor amariconado a mi destino.

lunes, 10 de abril de 2017

Un corazón para que brinque...


Un corazón para que brinque
y se entregue a los fueros de la alegría.
Manos para viajar soberanas
sobre cóncavas formas de mujer.

¡Oh, los labios decorando las palabras!

Una sed tan total
que se hinque en tu sangre cuajada.
Proverbios que auguren la belleza
que tronará en mi decadencia.

¡Oh, la soledad siempre bajo sombra!

Pido también que mi garganta
no ahonde su grito en una verdad sin conciencia.
Y que repatrien la soledad por un día
a los que beben del amor escépticos.

jueves, 6 de abril de 2017

En la pura maldad de mi muerte...


En la pura maldad de mi muerte,
si me ciño al pecho tu abrazo,
y doloroso subo hasta donde me clava
este presentimiento de vino y amargo
día, su punta de irreflexiva palidez,
será de agua mi pecho apurado
por la brisa fresca que roerá la frente
misteriosa en esta colisión de astros.
En la inocencia de volver al polvo
y en la oscuridad de mi beso
volverás a ti con la frente cargada
del latido de un mundo inmenso,
que estará respirando en mis ojos
como un animal exuberante de adioses hermosos.

domingo, 2 de abril de 2017

Cae la muchachita...


Cae la muchachita somnolienta
del fondo de la clase,
y se esparce un aroma nuevo
que embriaga y languidece.
En su soñar inminente
ya brota un agua siniestra. Si anochece
un mundo ¿quién sobrevivirá?
¡Ay, la niña que se cubre las bragas verdes!
Corresponde ahora dormir
al filo de que se precipite toda la primavera en abril.

sábado, 11 de marzo de 2017

Sobre el Hombre


Asimilar algo es permitir que ese algo se mueva dentro de nosotros, es permitir que nos suponga una conmoción, que rebase las fronteras del mero conocimiento de su existencia.  Pero esta conmoción puede ser tan grande que ese algo no llegue a imprimirse como un suceso de nuestra vida, que lo neguemos dentro de los márgenes a que nos emplaza el destino o la vida que queremos para nosotros. El proceso de asimilación de la Realidad y de nuestra circunstancia personal es lo que llamamos autenticidad, así como el proceso de asimilación de la idea de Dios es lo que llamamos santidad. La terquedad con que el hombre se niega a doblar su mirada hacia estas realidades lleva consigo una pregunta brutal: ¿Es la historia de un hombre el relato de la muerte del Hombre que todos llevamos dentro, el de carne y hueso, el que se aferra a la vida, el que sufre y se alegra y se entontece con el paso del tiempo?

lunes, 6 de marzo de 2017

De chubascos está hecha mi cama...


De chubascos está hecha mi cama.
Donde duerme la lombriz,
de la tierra humedecida emerjo
a los cielos soleados de abril.
Un hombre mira la distancia
amplio de sombras sin abrir,
y escupe salivazos,
y genera una espada hasta el cenit.
¡Sombra! ¡Escúpeme ya lejos de aquí!