Se está
escribiendo una carta
que tu
corazón bordea con flores
desde
distancias infinitas.
Dormido tu
corazón ¿qué puede?
Había
queroseno en tus ojos
la noche de
anteayer y un tigre
nos miraba y
nos pensaba.
La noche de
anteayer ¿era la paz?
¡Tembloroso
camino hacía el fondo!...
No sé qué hondura
escondida a la luz
me llama a
un desafío en tus ojos.