La narración de los
hechos que el Génesis refiere, es en primer término una narración
antropomórfica, pero hay que tener en cuenta que fue escrita para un pueblo
primitivo, poco vehemente con los dioses piadosos. Aparentemente, plantea un
conflicto entre el hombre y Dios, generador de todas las calamidades de nuestra
historia ulterior. Habla de una desobediencia del hombre y una caída de la
carne, no asimismo de nuestra alma cuya existencia no se menciona para nada. Fue
un momento de la ira de Dios. Significó el desperdicio de la felicidad a que
estaba destinado el hombre en el Paraíso. Pero el poco iracundo de Yahvé que se
nos presenta en el relato después de la caída hace pensar que la ira fue una
concesión más del escriba a un pueblo primitivo. Si imaginamos a Adán y a Eva
plenamente santos como fueron creados por qué iban a ofender a Dios así. Probar
del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, significaba abrir las puertas del
Paraíso al Enemigo y a toda la historia ulterior de hombre como un actor más.
Aunque todo lo que sigue a continuación lo llena el misterio, yo podría
imaginar la ofensa como constitutiva a la realidad del ser humano. En términos
de Satanás las palabras suyas debieron ser una acusación de codiciar bienes
espirituales, asimismo lo debió ultrajar como de dudosa afiliación al Bien. En
términos del santo Adán las palabras debían de ser mucho más suavizadas. En
boca de Adán ya habían sido sus dos inquisiciones planteadas a Yahvé con la
sola existencia del hombre, a saber: “Señor, ¿no es más santa nuestra pobreza
de bienes espirituales y nuestra fidelidad al Bien (que el hombre es fidelidad
al bien lo explica Aristóteles al principio de su Ética cuando nos dice que
todos los actos del hombre tienen como fin la consecución de un bien), sin
poder ver cara a cara el Mal, que todas las riquezas que habitan los cielos y
tu libertad de poder elegir entre el bien y el mal? Las palabras del Enemigo
iban dirigidas al corazón de Dios y debieron ser muy hirientes para Él. El
espíritu es paz y unidad, pero esta paz y esta unidad pueden ser vulneradas por
una mente más sabia y antigua que la que puede poseer un hombre. Yahvé debió se
sentir una gran negatividad contra sí mismo y una división interior que le robó
la paz interna y que le provocó ira, pero la doble inquisición del hombre debió
de envolverle de un loquísimo enamoramiento de la humanidad entera porque
estaba aprendiendo de su propia criatura. Repito que hablo en términos antropomórficos
de una mutación en la mente de Yahvé que durante un micro momento vio en
peligro su unidad y se enamoró perdidamente de su criatura. Ya estaba decidida
su Encarnación. Es por ello que no creo que haya un conflicto importante entre
Dios y el hombre, Creo que el acto de Adán debió ser un acto de amor a Yahvé,
lo que hace aún más misterioso nuestro destierro del Paraíso y el sufrimiento
humano. El escriba dramatiza a través del relato la personalidad de Adán
suponiéndola muy inocente. Pero esto no aporta ninguna solución ¿Por qué abrió
las puertas del Paraíso al Enemigo comiendo del árbol de la Ciencia?
domingo, 21 de mayo de 2017
martes, 16 de mayo de 2017
Este sótano de ratas y turbiedad...
Este sótano
de ratas y turbiedad,
de broncos
fríos y garganta obstaculizada,
parece reír
con mueca donde el hueso
es encerrado
y excitado de blanda mañana.
Ríe, ríe del
caldeado amante
que no toma
la vida sino la ignorada
fricción de
un perro
que en
sueños destila el semen en su costillada.
Ríe, ríe
porque el vocablo
que nombra está
desalentada
lluvia de
tizones y gloria de suelos
no le cabe
en la boca y en la cara.
Aquí todo
está como pisando mierda.
Aquí no cabe
una inhalación menos insana.sábado, 13 de mayo de 2017
No venderé esta alegría...
No venderé esta alegría
que anochece noblemente,
y te tiende las manos
hasta el fondo de ti, y te vence.
Orgía de las lunas:
más astros comparecen
en mi pecho hoy que dudas
clarean sobre la flor en setiembre.
Comparecen los pechos juntos
en inevitable deseo
de aferrarse, y ser amplios
y con su inconsciente entero.
Yo no me arrepiento de tu frente
que de los trigales toma algo
que fluye en ti doradamente.
Porque no me arrepiento de tu vida,
tampoco me arrepiento de tu muerte.miércoles, 10 de mayo de 2017
En mi pecho a dormido un dolor...
En mi pecho ha
dormido un dolor esta noche,
una daga suave,
hundida misteriosamente,
misteriosamente
dándome una melancólica devastación.
¿Oyes los
cantos del plenilunio de los pájaros?
Son breves
sueños del alba
que han
bajado,
preñados de
aborrecimientos dulces
a mi dolor consumado.
¡Estremécete,
amor mío, en esta hora de llanto!,
mi dolor
perfecto te cubre y te otorga
el reino de
mi sombra.
Cierra los
ojos que es tibia la llama
de mi carne arrojada
a los dientes del vinagre.
Que estás
aquí, a la flecha de mis ojos acostumbrada.lunes, 8 de mayo de 2017
Estás en la noche...
Estás en la noche con bramidos
y vituperios llamándome.
En este final,
yo guardaré una estrella mojada,
tú la solitaria luna de bronce.
Se están escribiendo sinfonías
en esta noche cerrada,
y te revuelves y te revuelcas en el suelo
como un animal enfermo y deslumbrado
por el eterno girar del firmamento.
Me oirás herirte con el filo tan calladamente
que vendrán flores de arriba
a contemplar tanta belleza en tu sangre.
Oirás un bramido inmensamente dormido en el cielo.
Oirás que fluyen los besos
desde un hombre solo hasta tu conmoción de estrellas.
Oirás una piedra y un cabello.sábado, 6 de mayo de 2017
Sobre el Orden...
A cada uno de nosotros
la vida puede parecerle un precioso continente de maravillas. Nada tiene tanto
valor para nosotros porque la comparación con otro valor la supone portadora de
él y por consiguiente superior a todo. Desde hace unos días he sido abordado
por la idea de que lo que parece tan nebuloso no es más en el fondo que la
perfección lograda en un instrumento inaudito de acción política. Lo que ha
pasado es que durante un micro momento irrespirable de lucidez he visto lo que
hasta ahora venía siendo mi vida: El regalo más maravilloso de Dios tirado a
una letrina. Desperdiciada por completo. Así surgió la idea sólo novedosa para
mí de que la vida a cada cual le es una pequeña misión en el descomunal
propósito de la humanidad de santificar el Orden o el Mundo. No se trata de que
el hombre por su propia autoayuda se acerque a Dios, sino de que el Orden en el
que estemos instalados no nos niegue poder estar en los brazos amorosos del
Altísimo. No se trata de luchar por la santidad del hombre, sí por un Orden
santo. Estoy convencido que para ciertas sensibilidades religiosas
desarrolladas no es una novedad que la seducción del Mal en todas las
dimensiones del Orden o Mundo imposibilita una pura acción santa y que las
acaba por devorar a favor suyo, a favor de su Reino del Mal. En este sentido
soy revolucionario ya que considero necesarios “profundos cambios” en el Orden.
Legiones de hombres con extrema sensibilidad, astutos, mansos y sabios serán
imprescindibles. Pero no confundan lo que propongo, por favor, con un Estado
Confesional. Yo voy mucho más lejos, mucho más de lo que pueden dar a
entenderse en estas pocas líneas.
jueves, 4 de mayo de 2017
Se está escribiendo una carta...
Se está
escribiendo una carta
que tu
corazón bordea con flores
desde
distancias infinitas.
Dormido tu
corazón ¿qué puede?
Había
queroseno en tus ojos
la noche de
anteayer y un tigre
nos miraba y
nos pensaba.
La noche de
anteayer ¿era la paz?
¡Tembloroso
camino hacía el fondo!...
No sé qué hondura
escondida a la luz
me llama a
un desafío en tus ojos.
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