miércoles, 18 de octubre de 2017

Dos sueños tuvo...


Dos sueños tuvo:
abril latiendo errante
y abril cogiéndole
de la mano.
 
Abril latiendo errante
le obsequiaba con la maravilla
de un amor innominable.
 
Abril cogiéndole de la mano
le conducía horriblemente
hacia las manos yertas
de un dios pasivo y cadáver.
 

domingo, 15 de octubre de 2017

Viene caluroso de inminente muerte...


Viene caluroso de inminente muerte,
a los fríos va del agua,
agua triste que abriga la noche negra,
agua de inminencia y de asfixia,
agua que humedece los ojos enturbiados,
mientras la taciturna bóveda
lo cubre y lo alimenta de estrellas fijas.
¿Se está muriendo todo
o se está abriendo una rosa en mi pecho?
Camina el caminante rojamente
en sueños de inminencia embestido
de lluvia roja. Rojamente absorto,
caído en una desnudez roja y fluvial.
 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Júntate a mi espalda...


Júntate a mi espalda que está amaneciendo
en algún lugar del mundo,
que se está abriendo una risa muy lejos,
que se sienten irreales los hombres.
Ahora que les salpica la vida, tanto,
que están jugando a arrancarse el corazón,
o pensando en breves canciones de ayer
que aguardan dormidas y nostálgicas,
entre los besos que fueron quemaduras
en algún infinito enloquecedor.
 

lunes, 9 de octubre de 2017

En este lago...


En este lago a donde lleva sus ondas
mi trastornado silencio de ti,
la orilla en que mi nostalgia se llena
y la luz se retuerce y apaga morosamente,
las fotografías han palidecido remotas.
El olvidado rostro tuyo
se extiende abundante por el horizonte,
brumoso de un pasado tan corto
que los ojos se cierran hipnóticos
borrándose con sus preciosas estrellas,
un infinito con el que se sueña
y jamás se alude, por temor
a que se nos cierre triste en una vacilación.
 

sábado, 7 de octubre de 2017

Sombras juntas...


Sombras juntas juntísimas
que toman la boca
y escupen adioses juntísimos
como un deshielo del odio.
Almas negras de la mano
cogidas que se tragan un aire ceñido
y huyen con su cansancio del otro...
Yo no sé dónde van ni cuándo
volverán sus ojos hacia mí,
porque oyen con los ojos
del dolor juntísimo
porque caminan juntísimas de la mano
y sólo buscan las piedras
y el vocerío que apasiona su obstrucción.
 

jueves, 5 de octubre de 2017

Qué pobre era el hálito...


Qué pobre era el hálito.
Qué extraña era la vida jugando tan fríamente.
¡Dios! Cómo se soñaba allí el secreto
de la libre malaventura,
la grácil espalda tan cerca del precipicio...
Reían sobre el árbol las avecillas,
y tornaban su testa hacia la luz,
prevenidas por un presentimiento de gratuita delicia,
mientras abajo se esparcía un Nocturno de Chopin.
Desenamoradas las flores de mi otoño,
¿qué sabrían de todas las desesperanzas juntas?
 

lunes, 2 de octubre de 2017

Yo tuve una canción...


Yo tuve una canción escondida
que me eclipsó el alma.
Tuve un beso arrojado al suelo
de quien me despreció.
Se me encogió el corazón bajo la lluvia,
y anduve loco, mojado y loco,
como el despertar al silencio más puro.
Y sólo una canción brotaba
de la sed y de la oscuridad.
Y sólo el beso que aguardaba en el suelo
me inclinó a recogerlo
para no volver tan malogrado.