miércoles, 8 de noviembre de 2017

Hacia la frontera...


Hacia la frontera herido voy,
tan herido, tan grave,
que toda la desesperanza
se ha difundido por mis venas, y, por mis ojos,
una nube de invierno...
He venido a meditar mi muerte.
He venido a reposar en el horizonte
una callada flor que desvaría por mi pecho,
que se ha abierto en pétalos,
que me ha oscurecido,
que me ha despertado sediento,
que me ha cansado de vivir
en la frontera, siempre, de tu cuerpo.
 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Tengo llorando y aguardando...


Tengo llorando y aguardando,
en una azulada mañana,
mis ojos que duermen hacia la luz
como hacia uno de los rostros de Dios.
La mente que dijo adiós
medite su pensar y mire la ofensa
al corazón que aguarda.
Y que la espalda que se aleja
dude y deshoje una flor.
Que no se consuma una lágrima
antes que un cielo lluvioso
la borre como una espada
se borra enrojecida en el abdomen.
 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Es muy perverso...


Es muy perverso que nos cierre el paso un muro
y que la vida te inste hacia adelante.
Las marismas están quietas y el sol
las empuja al día nuevo,
los labios baten contra otros labios sus alas
y es imposible parar el roce de los amantes.
Yo estoy aquí, sin embargo, temblando
como una mariposa ciega…
La vida me ha desbaratado el silencio
que fui construyendo maravillado
de esas soledades que perforaron la vida mía.
Ahora mismo, todas las cosas están latiendo,
con fabulosos latidos,
y yo estoy aquí frente al muro
dormido o parado o desheredado.
No sé qué es ni como ocurren estas cosas,
la vida una vez fue en serio.
Hoy, tal vez, se han dormido todos los brillos,
y no tengo una mano con la que enlazarme
y sentir las pausas como dioses que se han apagado.

lunes, 30 de octubre de 2017

Cuántos lamentos agitándose...


Cuántos lamentos agitándose,
hondo cerebro,
manos que sostienen algo,
qué sé yo, un vacío, un hueco que mira
noblemente el pasar...
He estado llorando una larga ausencia
y ahora salgo a la luna plena
erguido, con mi vivir entero.
No sé nada más que vivo,
que mi mente ha trabajado esquiva
un poema muy largo,
que está pasando por delante de mis ojos
algo que está como roto
o deshojado en un otoño inconmovible.
 

jueves, 26 de octubre de 2017

Mi vida...


Mi vida torcidamente sanguínea …
Yo amaba la sal que fluía de sus muslos
y la exuberancia de la mirada
oponiéndose a la luz.
Mis sentidos se vaciaron,
y los párpados lamidos
se cruzaron con una noche venturosa,
donde dormí, enigmáticamente cegado
en sus dulces brazos.
Lo comprendí todo en un golpe
de mundo y de carne.
Anocheciendo iba la mañana
equivocada que abandonó a la luna
con un dardo en su sexo.
Carmín y un bulto de sangre…
Era la única conmoción que cabía
a un hombre.

lunes, 23 de octubre de 2017

Hembra...


Hembra de carne y de sangre,
blando vocablo que está huyendo,
adioses y ecos de adioses caen
en pañuelos venideros agitados.
¡Tanta sombra en mí dejas!
La marejada de cabellos y besos
ya te está llamando como una noche
de inmensidades y cumbres que erizan
la mirada sobre los frutos rojos
y rompen el instante en que una lágrima
sopla un adiós confuso en tu mejilla,
tan sola bajo el universo rutilante,
que de amarme no puedes huir inevitable.
 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Dos sueños tuvo...


Dos sueños tuvo:
abril latiendo errante
y abril cogiéndole
de la mano.
 
Abril latiendo errante
le obsequiaba con la maravilla
de un amor innominable.
 
Abril cogiéndole de la mano
le conducía horriblemente
hacia las manos yertas
de un dios pasivo y cadáver.