viernes, 9 de febrero de 2018

Duerme desnudo el perfume...


Duerme desnudo el perfume,
desnudo porque lo quiero así,
susurrante en la espalda,
viajero por el iris,
equivocado y sin la memoria.
Y vuelven ahora tantas espaldas
y los lechos tantos, 
que se me están rompiendo
no sé qué cosas con sombra de un sueño,
y en un camino entre los trigales
me asalta como mariposa súbita
sobre un beso vago en los labios, en la seda,
de cualquier noche abatida
con el blanco de un cielo perfumado.
 

martes, 30 de enero de 2018

He visto llorando a un soñador...


He visto llorando a un soñador
por no sé qué blanco sueño.
Las pesadillas no se lloran.
Tú no conoces el plácido dormir
a dónde el ruiseñor te llevase.
¡Sueños blancos que se oscurecen
en una noche de soledad y de miedo!
Con piedras rompo este cristal
de aguas quietas e impuras,
y me seduce un bosque de ruiseñores
meditabundos en mi almohada,
y abro un sendero que subiendo
me conduce a los infiernos de un enamorado.
 

sábado, 27 de enero de 2018

Te quedaste dormido...


Te quedaste dormido en una cumbre
donde yo no podía cubrirte con mis brazos.
Te dormiste con el socaire refrescándote
y de un extraño amor a la vida preñado,
tan pleno de Dios, tan dulce dentro de la oscuridad,
que la risa de las aves madrugadoras no te despertó,
ni aquel crepúsculo pudo herir más a las azucenas
que tampoco quisieron despertar
al gracioso temblor de nubes rojas.
Te dormiste, te dormiste, te dormiste...
Y me dejaste en el mundo herido,
herido, herido, muy herido... triste y herido.
 

viernes, 19 de enero de 2018

Sed de algo...


Sed de algo que rueda
por el firmamento con rubor y frialdad.
Sed de algo que no sé
si pasó por mi lado veloz como un aullido
que va creciendo hacia la locura.
Yo no entiendo... Yo no sé si huyen
los pájaros trastornados.
¿Estoy aquí contemplando el aire
o se ha hecho visible tu espalda?
Se enredan las aguas en tu boca,
se enreda la noche, y quiero atrapar
en un nudo la canalla luz que vendrá.
Sonríe en las esquinas.
Sorbe la risa en las esquinas fascinante.
Ya nada es verdadero, sólo hay farolas
enfiladas en una ciudad incongruente.
 

miércoles, 17 de enero de 2018

Yo voy por los caminos...


Yo voy por los caminos
a prevenir a las flores.
A sus encantos, yo,
les cuento la pesadilla de ayer.
Yo, que voy sediento, sé que me dolerán
las lluvias que caigan,
y cuando todas las flores
se avergüencen,
mustias, yo las llevaré de mi mano
a donde prender una llama
de reflexión y de luz,
al fondo, muy al fondo de las aguas
donde está cautivo el otoño,
burlado por unos ojos claros,
cargado de muy generosa desdicha.
Pero nadie le explicará
el arcano que hará sangrar a la Tierra
como una mariposa tímida.
 

lunes, 15 de enero de 2018

Yo no soy este velero...


Yo no soy este velero
ni su sonrisa que juega
a llegar a la otra orilla.
Mi velero se demora,
como una hembra,
como su sexo se demora,
como la paz que obtendré
mirando obsesivamente el horizonte,
presintiendo la otra orilla,
ya tan cerca,
que cierro los ojos embaucados
de una alegría que explosiona
y rompe la hora del alba.
Yo no soy este velero
ni la ansiedad que acoge,
del punto exacto más lejano,
la fuga de todas las estrellas que veo
y el pálpito de llegar,
de estar llegando conmocionado.
Porque soy yo quien merodeo en la orilla ,
quien codicia un lamento o alegría,
momentos en que el velero arriba y me mancha,
con la sombra de sus blancas velas,
mi inevitable soledad y mi canción.
 

martes, 9 de enero de 2018

Si un temblor de hombre...


Si un temblor de hombre te sostuviera
por encima de esa estrella misteriosa que miras,
y, con el frescor de la madrugada,
la nave prendida de la lejanía
tu corazón alzara y removiera,
y la vela expuesta al viento,
hermoso y vivo tú, te lleva a surcar el hondo mar,
entonces harás una soledad perfecta
con tus lágrimas a la Tierra
y esa embriaguez por los cielos de sangre.
Reinará el mediodía, lejos, muy lejos,
cuando caigas mordiendo la arena
con un clamor vertiginoso en el que hallaran
tu luz finita tendida en el lecho
y el tibio calor, aún presente, escapándose.
¡Adiós, a ti generador del póstumo relámpago!