martes, 20 de marzo de 2018

Qué extraño...


Qué extraño es sembrar una mirada
tan lejos de la melancolía,
y esparcirse y no morirse,
y caer temblando como caen los dioses
en manos de la lluvia que no cesará,
que no nos dará reposo...
Cual si fuera la iracunda estrella
que mata, que destruye la vida,
si al cabo fueran tan grandes sus celos
por amancebarnos con la soledad,
en este infinito triste.
...Y esta llaga lacerada en el beso
que tanto se extrañó de besar una entraña tuya.
 

sábado, 10 de marzo de 2018

Mi fin son tus ojos...


Mi fin son tus ojos conmovidos,
que duermas... que duermas
a la salida de tu noche extraña,
y recientito el sueño,
tan bonito el sueño,
tan alegres las voces dulces,
te lleguen nanas de arcángeles
y pienses que llego, que estoy llegando
para quedarme pensativo a tu lado,
enigmático y quieto,
tan quieto que has de oír los latidos
de otra casa más grande que mi corazón
en donde te dejarás apresar eternamente.
 

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dónde van aquellos pájaros...


¿Dónde van aquellos pájaros grasientos?
Te has sentado en un confín calle arriba
y te serena el sentido de la muerte.
Has llenado la copa del vino rojo y has dormido
con la agobiante mansedumbre que te ilumina,
con el peso insoportable de volver.
Observa los rostros que huyen
a la acogedora lejanía,
en el puerto en el que agitas el pañuelo.
¿No te duele tanto la vida que vas a arrancar
una flor negra en tu jardín?
Sabes el precio, sabes que la tardanza
conoce los pormenores de esta tragedia inminente,
la tragedia que se desenvuelve en tu pecho,
en el árbol detrás del muro, los frutos...
 

viernes, 23 de febrero de 2018

Tú brillabas como la alondra...


Tú brillabas como la alondra
en esa dulzura de las mañanas negras
que la primavera convierte en aguaceros,
y tu risa movía los cielos nobles
hacia el sur de caballos gentiles
dejando en los bosques la noche de su pelo,
el estorbo de un jinete, la luz atrás...
El invierno había pasado como un merodeador
levantando una copa por los malditos.
Y yo no te miraba por miedo
a que se llenaran tus ojos de una antorcha hiriente,
o se alumbrara de alegrías en tus pupilas
una inmensidad constelada,
un vértigo arriba y, abajo, más soledad.
 

martes, 13 de febrero de 2018

Qué bien que sonrías...


Qué bien que sonrías hacia un lejano sol,
y me recuerdes entonces
con los párpados fugaces de mi melancolía,
orillando en tu semblante la mirada,
cayendo mortalmente herido de un sueño
cual si acabara de salir de mi boca la sangre
de toda una noche de sedientas estrellas malas,
...y te sonrías ...y te sonrías... de los inciertos
quehaceres de la mente que orilla tu rostro,
y te ama con pesadumbres chiquitas.
 

viernes, 9 de febrero de 2018

Duerme desnudo el perfume...


Duerme desnudo el perfume,
desnudo porque lo quiero así,
susurrante en la espalda,
viajero por el iris,
equivocado y sin la memoria.
Y vuelven ahora tantas espaldas
y los lechos tantos, 
que se me están rompiendo
no sé qué cosas con sombra de un sueño,
y en un camino entre los trigales
me asalta como mariposa súbita
sobre un beso vago en los labios, en la seda,
de cualquier noche abatida
con el blanco de un cielo perfumado.
 

martes, 30 de enero de 2018

He visto llorando a un soñador...


He visto llorando a un soñador
por no sé qué blanco sueño.
Las pesadillas no se lloran.
Tú no conoces el plácido dormir
a dónde el ruiseñor te llevase.
¡Sueños blancos que se oscurecen
en una noche de soledad y de miedo!
Con piedras rompo este cristal
de aguas quietas e impuras,
y me seduce un bosque de ruiseñores
meditabundos en mi almohada,
y abro un sendero que subiendo
me conduce a los infiernos de un enamorado.