martes, 22 de mayo de 2018

Todo lo mío empujado a las calles...


Todo lo mío empujado a las calles,
echado hacia las aceras,
convertido en desperdicios.
Mi alma así la quiero yo extendida,
mi espíritu roto...
Una nueva respiración,
como una respiración de niño.
Cavad en mi jardín una flor
para que la mire un pobre de espíritu,
que no quiero otra cosa que esta luminosidad,
y una derrota soberbia
al soberbio y hondo ensimismamiento.
Sólo la luz,
sin sentir la sombra interior,
que quiero intacto al nuevo niño que seré
con la memoria desnutrida,
con el olor del chocolate en las manos,
enamorado automáticamente
de la que pasó por mi lado, desenredándome
de lo que mis ojos soñaran, que la mirarán de reojo
para no tragármela de frente hasta el corazón.
 

sábado, 19 de mayo de 2018

Te quiero...


Te quiero sobre la muerte salpicada.
Te quiero por tu trenza trabada
con los frágiles dedos.
Te quiero porque noto que estás al alcance
pese a tanta destrucción que congelan
y adormecen a los sencillos amores.
...Y no podría quererte de otra forma,
sin que tu fragilidad
fluyera como una amenaza perseverantemente
como un abismo para tu mirada.
Mi buen amor, es la noche y miedo.
Es la noche y el miedo por que te amo.
 

domingo, 13 de mayo de 2018

Tus pies...


Tus pies son manzanas robadas
que evoco mientras te alejas
y pisas la hierba descalzada.
Tus pies son de un cristal
que los envuelve de nostalgia
y que ya no pueden hallar al dueño de sus recuerdos
porque dos rosas temblaron,
mojadas y entre sus dedos,
en una amanecida lejana e irrealizable.
Ser el dueño de tus pies es como batir las alas
hacia el infinito
y saber que, aquellas manzanas que robé de niño,
siguen suscitándome mala conciencia.
 

sábado, 5 de mayo de 2018

Es la vida que han derrotado...


Es la vida que han derrotado
y sus ojos contemplándome.
Es la vida que no se pone en pie
y sus manos extendidas.
Todo un mundo que cae
sobre esas manos y esos ojos,
y que a veces, algunas veces,
esclarecen este doblegarse a la macabra
distorsión de un corazón duro ...y pobre...
Flores negras que se empapan,
a pesar de todo, de un sí.
Lágrimas que no se negocian,
que se vacían, que nos enseñan a ser malos.
 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Sembré los recuerdos...


Sembré los recuerdos como el idiota,
somnoliento.
Y ha nacido una pena que interroga
¿esto es la vida?
Y sé que a la otra orilla arribaré
un día estúpido como tantos...
Yo, sin comprender esta extrañeza brutal,
esta rareza de pasar.
Me sentaré en la puerta de mi casa
mientras el ascua de mi cigarrillo se consume.
Mi vida, como una piedra que ha rodado.
Mi vida, como un derrumbamiento lentísimo
de lo incompresible.
 

sábado, 28 de abril de 2018

¿Quién abatió el vuelo...


¿Quién abatió el vuelo de la paloma?
Este cielo que lleva su mirada
hacia el campo negro ¿te lo dirá?
Una fuente en la noche tuvo la paloma
¿te lo dirá el agua quién la abatió?
A veces, esta vibrante constelación
se vuelve triste y recuerda,
y llama a su creador a comparecer.
¿Fuiste tú, Dios mío, quien la puso
tan cerca de mi pecho conminando a un amor bueno?
¿Tú el agua de mis labios fuiste
que a beber quiso jugar conmigo?,
¿En dónde se formó la inmensa noche que trepidaba,
contra todo y contra el cielo,
su rayo miserable y blasfemador?
 

viernes, 20 de abril de 2018

Mi pena...


Mi pena no tiene dónde existir,
yerra por ahí con sus lágrimas.
Y sólo bebe el agua negra.
Por donde va sólo bebe el agua negra,
no tiene dónde existir,
bebe sólo del agua negra.
No quiere dormirse,
no podría dormirse.
¡No me preguntes más!
Si la ves por ahí, sigue el rastro de sus lágrimas,
piérdete en su noche profunda,
rompe su lúcida noche,
astilla de púas de agua negra su noche.