Tengo tantos recuerdos que me estallan
como una mariposa súbita.
Como el agua que bebo
se me rompe en la garganta una despedida
que corre a encontrarse con mis entrañas,
y la sacia de antiguos rumores
del agua que besó
y se abrió como las ondas del lago.
Tengo tantos recuerdos
que las mariposas se atascan en mis párpados,
y el aire no fluye como el amor fluyó
y desencadenó la catástrofe
de aquellas despedidas simbolizadas
en las cosas perpetuas
que no hallaron la sombra ni la paz..