viernes, 25 de octubre de 2019

Tu sombra azul...


Tu sombra azul enloquecida siembra
azules y súbitos cabellos,
derrumbando su cabellera por los suelos,
alza un cielo sobre mis hombros,
estalla en la risa que te ha dormido en mi pecho.
Tu eres la lluvia.
Tus cabellos son la lluvia.
Y estas dormida siempre, y vigilante
en las rosadas aguas de unas mejillas
que son de mi pecho y de un rosado lago.
...Y me despertaron, y me rieron,
segura de que te acompañaría
con todo el clamor de mi libertad.
 

sábado, 12 de octubre de 2019

Oscurecidas...



Oscurecidas que rastrean en los caminos,
que van rodeando la sombra y te encuentran,
echado en la hierba, observando el frío,
sus manos, que son guantes negros, rozándote,
fijando tu silueta, incidiendo en tu rostro.
Tu tez blancuzca está pensando.
La bóveda inmensamente se estrella en tu mirada.
Eres bello así, desahuciado.
Eres hombre así, entre las cosas que sueñas.
Y no es incierto que puedas estar loco y muerto.

jueves, 3 de octubre de 2019

Nocturna...


Nocturna bajo la luna caliente,
pies desnudos que huyen,
hambre tienen de algo que yo no sé,
sangre tienes y carne que yo no sé.
Buscándonos estábamos,
y eran milenios de sangre y de carne.
Donde se rompió la copa de cristal en mi pecho
mientras el amor caído levantábamos
y respiramos nuestro derrumbamiento
a la carne y a la sangre benditas.
 

sábado, 28 de septiembre de 2019

No comprendo la lluvia...



No comprendo la lluvia.
No comprendo la oscuridad.
No comprendo la lluvia en la oscuridad.
No comprendo el silencio del cordero.
No comprendo al cordero muerto.
No comprendo la lluvia sobre el cordero muerto.
No comprendo al hombre caído.
No comprendo el enigma de la carne.
No comprendo la lluvia resbalando en la carne.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Ayer oscureció...



Ayer oscureció en las jaulas de los rinocerontes,
cayó de bruces entre los almendros,
me aturdió un poquito más adentro que la mirada,
se fue dejándome en mal equilibrio.
Supe que había venido a este planeta
a mirar los atardeceres, a ver caer
las cosas importantes, muy lejos,
en una llanura inmensa de banalidades,
a ocultarme la vista ante los adioses.
Adiós…adiós…
No importa si es tu corazón o el mío el que se aleja.

sábado, 14 de septiembre de 2019

No estar allí...



No estar allí donde las lunas impasibles,
donde las dentaduras, donde bailan los difuntos,
donde las flores negras de las covachas.
Las voces llegan tristemente adoloridas.
El secreto se apagó con severa sumisión.
Danzan las noches con el aguacero
feroces danzas,
y sus aullidos mastican las lunas.
Yo, tendido me dejo mojar por la lluvia.
Tú, danzas para mí con el desmoronamiento
del pecho.

sábado, 31 de agosto de 2019

Tengo la mañana...


Tengo la mañana fecundando el valle
que se ha dormido, súbitamente, en el desmayo
hermoso y grande de unos ojos.
Tengo la roca sobre la roca en que me apoyaré herido
hacia las soñadas montañas inasequibles.
Y embriagado de tanto bien, respiraré,
como quien duerme y su respiración no es muerte,
y no se parece nada a la muerte,
y me reconcilia y me envejece,
cuando abandono a la lejanía
la mirada que se pierde sobre el valle,
que no se parece nada a la muerte.