sábado, 21 de diciembre de 2019

Acepta esta pena...


Acepta esta pena
Come y bebe de esta pena
Arde en el fuego de mi tristeza
Duérmete en el fuego mío
Y hállate ardiendo y levantando una pena
Comiendo y bebiendo una pena exuberante
que me dice cotidiana:
“Buenos días, hermano que pasas”.
 
¡Mediodía del hambre, has llegado tan pronto!
 

martes, 17 de diciembre de 2019

Vienes de un nublado...


Vienes de un nublado de vapor,
aguardas estrechándome la mano.
Callas. Siempre callada, duermes en la simplicidad
de una rosa que volcó su perfume.
Te alejas, pero estás cerca, siempre.
Te han oído entrar en mi mirada,
más allá del alma que te cubre.
Y callas como una rosa que ya volcó
su perfume, siempre callada, callada...
 

viernes, 13 de diciembre de 2019

Qué canto va deslizándose...


Qué canto va deslizándose,
llega a mis ojos que lloran,
se amontona en mi pecho
como alondra confundida,
y brota salpicando alas.
Que no me espante, Dios mío,
la verdad que nos debes.
La vida, la extraordinaria,
la perplejidad,
ese confín de la belleza y del miedo.
 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Verdes espectrales...


Verdes espectrales languidecen,
me conducen al horizonte que amo,
están mojados mis párpados
y brillan, el cielo inmenso está delante:
Hay que hacer camino.
La inquietud pone relámpagos en mi pecho
¿qué hay delante? ¿qué dejo atrás?
Empiezo a llorar y no sé por qué.
Acaso este horizonte mojado
está lleno de conocidas memorias,
dulces, y tan espectrales,
que no sé si las viví una vez.
Toda la vida vivida me ha parecido un sueño,
despertar despertar, nadie despierta.
 

martes, 3 de diciembre de 2019

No sé qué pudoroso silencio...


No sé qué pudoroso silencio
me ensancha toda el alma ahora
y me inscribe bajo la lluvia.
¿Si cerrara los ojos vendría
hasta mí una primavera de flores?
Cauces se brindan para mí sangre
y me desbordan rojamente enamorado.
Una vez soñé una lluvia de flores
donde respiré con mi pobre aliento.
Pleno de oxígeno, hoy, respiro esta sangre,
que no arde, que no es fría,
que es sólo mi propia sangre.
 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

A veces me sorprendo en un anteayer...


A veces me sorprendo en un anteayer,
sin mancha, luz blanca.
Todo está sobre lo lejano
en un horizonte que me exhibe sin mancha, luz blanca.
Todas las cosas se están muriendo,
están diciendo adiós, pero la luz blanca...
No sé. He perdido muchas cosas.
Pero la luz blanca, su silueta dando fuerza,
me devuelve la respiración.
Y así sigo, como un adiós
que no se desliga nunca, un pañuelo que se agita
blanco interminable.
Leve la respiración, jadeantes mis pies.
 

jueves, 21 de noviembre de 2019

La mañana lluviosa...


La mañana lluviosa de noviembre
donde mi soledad se refrescaba.
Los recuerdos se enconaban
en una tarde vieja de abril,
y yo pensaba: “Vendrá abril
con un recuerdo de besos torpes
dados a una muchacha”...Abril no vino,
y, aquellos labios de sangre,
que la memoria ya no sabía buscar,
eran ahora amargos y duros.
La mañana borrascosa se volvió
intensamente fluvial y negra.