viernes, 24 de abril de 2020

El rocío...


El rocío por mi piel me erizaba la visión
que, en la lunas de la calle, mi esfinge devolvían
rota en la mirada sus ojos buenos.
Yo me miraba sediento de algo
y las lunas me miraban saciadas.
Nunca comprendí cuál era la verdadera visión.
Y seguía mi camino silbando mi canción triste,
al amanecer cuando mi corazón desciende
a los orígenes que le dieron corporeidad y reflejo.
Entraña pobre que absorbe un cielo, y no lo sabe.
 

lunes, 20 de abril de 2020

Rotunda mirada...


Rotunda mirada me alcanza
para abrazarse... ¿a qué?
Mira que mis ojos no son nada,
que está caliente la luna
y se expande por todas partes
una noble esencia de vivir.
¿Cómo es el olor de estar viviendo?
¿Tú lo sabes mujer?
¿Tú sabes, mujer, en cuál confín
se hallan dos cuerpos que se aman?
 

jueves, 16 de abril de 2020

Yo iba con sed...


Yo iba con sed por el sol del mediodía
y una profusión de espejismos me rodearon:
Audiciones de gracejadas me hicieron compañía.
Rosas negras de mi fantasía me deleitaron
en no sé que frialdad del camino.
Procesiones vi de hembras tras de su amante grotesco.
Y así conocí mi corazón desnudo
como el de todos los humanos.
...Y había una exaltación del viento vano,
y una compañía en la nave conmovida
que va a no sé qué frialdad de la mar.
 

martes, 7 de abril de 2020

Este cristal...


Este cristal enfermo que amanece,
que se ha llenado de llanto vibrando
y ahora mira el azulado escalofrío del cielo,
es mi corazón.
Salió de mañana y vuelve ya.
Contemplando la oscura vida que ha abrazado,
el niño que murió,
las rosas que huelen tan bien en medio del camino.
Razones de las cosas de un hombre
que salió de mañana y vuelve ya.
 

domingo, 22 de marzo de 2020

Bello, en este amanecer...


Bello, en este amanecer, el sol describe órbitas locas
como en un cuadro de Vincent.
...y aquí la muerte, presenciándose,
con sus redondos cálices para bebérsela,
...y aquí la muerte describiendo órbitas locas
para olerla como el sótano con más humedad,
que hemos sorbido negreando en un sueño,
y nos concilia con lo sordo y con el salitre a cucharadas.
Bello el amanecer describe órbitas locas,
que no queremos mirar hoy,
que no queremos soñar hoy,
que no queremos su bebida puerca.
Que estamos mirando mudos
con miedo en los dientes para no sembrarla.
Un ave de poderosas alas cruza España.
 

miércoles, 11 de marzo de 2020

Finge que no sabes que me iré...


Finge que no sabes que me iré un día,
en tu jardín mira las rosas,
cubre tus párpados con el barro y con tus lágrimas,
y finge que no sabes que me iré un día.
Duérmete sobre mi pecho,
finge que no conoces nada doliente.
Enfermaré de dicha si me cubres con tu cuerpo,
pero finge y simula que no sabes a dónde vamos.
Simula, por ejemplo, que soy
esa rosa que crece en tu jardín,
y estréchala, muy fuerte, contra tu pecho.
Aromas pasan por mi rostro indescifrables.
 

martes, 3 de marzo de 2020

No volverán...


No volverán los pájaros que emigraron.
Solos en un universo lluvioso
pensarán levemente en el susurro del viento.
Y una noche inmensamente estrellada,
se dolerán del pasado que les cubrió de angustia,
sin saber cómo llegaron
a esta ribera tan triste y brillante de espumas,
sin dolor empapadas de sangre que fue vida.
Entonces sus pensamientos cruzarán tus sienes
como una nube de grasa puerca que fue vida.
¡Decórales su ausencia como decoraron ellos
con trinos el almendro florecido en tu jardín!