jueves, 23 de julio de 2020

Lirio dormido...


Lirio dormido en el frío,
sueños de lirio en el frío,
escarchadas alas de lirio...
Ando por el mundo
buscando una sepultura
y sólo hallo tierra fría para un lirio.
Yo, que busqué la belleza
desde niño,
sólo he encontrado un lirio moribundo
entre las manos de su jardinero.
Viejas, se han escarchado ya,
manos que no saben de ternura,
si quisieran acariciar.

domingo, 19 de julio de 2020

Pasaron lluviosos los pasados...


Pasaron lluviosos los pasados,
las palabras balbuceadas
sin el arrojo de besar,
quemadas por el tiempo
con sus papeles amarillos.
(...Ella huía con los pies descalzados
por un jardín extraño,
y no me dejó nada más
que un perfume de mar,
hermoso como los atardeceres de oro).

miércoles, 15 de julio de 2020

Reclina las rodillas...


Reclina las rodillas en este suelo
que es para ti la rosa que amamanta
la tierra que retorna siempre a la primavera.
Cógela, pertenece a los hombres
que no entienden, que miran la extrañeza
selvática de su jardín.
Enmudece si no conociste la rosa nunca.
Estremécete si no conociste la rosa nunca.
Llora y canta,
porque no te previnieron como los maniáticos
no entender nada.
 

jueves, 2 de julio de 2020

Se abrió la piedra...


Se abrió la piedra que nada entendía
Sino de oscuros pasajes sordos
Y cuando la amapola se reclinó a su lado
Supo de la vida que crecía herida
Por el aliento de Dios 
Enteramente abrumada de virtud
Enteramente para el otoño
 

sábado, 27 de junio de 2020

Hay una yegua bajo la luna...


Hay una yegua bajo la luna que oye,
y un espacio imantado entre ella y yo.
Mareado contemplo su belfo agachándose
a por el agua negra que se ensancha y no la oye.
Yo pienso en cosas malas.
El animal es todo oscuridad y también está pensando
en la noche mala.
Mis ojos fijos pueden oír su respiración,
la luna que oye nada sabe del animal
y del agua negra iluminada que tiembla,
perversamente, para ocupar pesadillas.
 

martes, 16 de junio de 2020

Para que mi soledad me comprenda...


Para que mi soledad me comprenda,
me he tendido en una llanura de espigas,
he tirado mi cuerpo a las veleidades
de un sol que me amaba más estando sediento,
me he prendido una flor carmesí
para volver a ver a mis animales caídos,
he llenado el espacio con una mirada
que ocupaba más que mi sangre que te ocupa,
más que el vacío de mis manos por cruzar tu frontera.
Y así fue como se llenó mi soledad
de una llanura verde infinita de espigas
que sólo pretendió comer su pan duro cotidiano.
 

jueves, 11 de junio de 2020

Vienes de una noche extraña...


Vienes de una noche extraña
a romper la madrugada,
y sigues insólita perseverando en la mañana.
Vienes rompiendo la brisa chica,
y te retuerces en espirales de risa
que chocan líquidas en la playa:
espuma que llega a mis pies,
hombre, yo, que te toca áurea,
aullido que se esparce,
risa que me abandona en la playa
muerto, desnudo y húmedo.