Templados como el huevo y el azúcar
lloraron sedientos de luz
la palabra y la torre y la silla donde se sentaba
En el mar hubo un árbol donde se subían
los sedientos y los hambrientos
a pensar en el huevo y el azúcar
Tú sabes, mi vida, donde me pongo yo
y jamás lo cuentas
un arcángel lloró por menos que eso
Risa pido risa aunque mi arcángel llore
porque se pudren el huevo y la torre
y la silla donde se sentaba él a mirar las cosas