Duermen ellos casi muertos
en un alba que sueña caluroso
Tú vienes con la carne hambrienta
y la sal y el vinagre en los ojos
En lo profundo de ti
quisiera verte dormido
Quisiera ver que te has callado
y no puedes despertar
ni levantar la voz sobre el silencio
Costras en tu sexo y en tus ojos escamas
Dolorosos partos para tus hijos
y una sombra sin azúcar en su leche
¿Por dónde has entrado
que te duelen los umbrales?