En el vértice de una frente
o en la ansiedad de un pecho
se escucha un clamor
de tierras removiéndose
y agita el hondo corazón
de un ser maldito
Ocurre quizá que secretamente
buscamos nuestro destino terrestre
nuestra paz en el barro
o el lecho de amor
con este planeta al que amaríamos
ocultos del sol y abrazados
donde la Tierra es oscura
y un mar de polvo nos hunde
¡Besos que nunca entenderemos!