Mis manos arden sin deseo
deseo un poema ardido en las cumbres
viajan por el deseo mis manos
en las cumbres mis manos arden
yo con tanto frío y ardidas mis manos
he venido a abrir un camino en la nieve
deseo un poema que arda sobre tu sexo
arriba en una cumbre un poema ardido
sin deseo obligo hacia tu sexo mis manos
y no hay respuestas:
habla Dios en otra lengua
Todo lo incomprensible, la nieve incomprensible
la montaña inaccesible