Descorrer las cortinas que quiero ver la luz entrar
que entre una mañana deslumbrante a fogonazos cristaleando
tengo que abrazar llorando este cielo tan azul
contemplarlo tan pequeño yo
los miserables se vayan hoy
yo y este cielo suficientes para llenar la casa de luz
yo cristaleando mi casa de luz
para que la alegría haga un redoble de tambor
¡mi casa, mi casa tan blanca!