Canción y raspado de la lluvia negra
pasión de labios, carmines corridos
extrañezas por todas partes que miro
bragas inclinadas que se han subido con prisas
una obligación de desorientarse en las calles
actos odiosos, un deseo de que se rompa la luna
se piensa con aturdimiento y barro
el presentimiento de que la cerilla se apague
nadie quiere llorar ni huir
aún la esperanza, aún las ilusiones en medio
yo miro el otoño con su oro de hojas en el suelo
la grandeza del momento en que incline la frente