viernes, 29 de septiembre de 2017

Llorando voy por un camino...


Llorando voy por un camino
una pena que no alcanzo a recordar;
mis lágrimas son lágrimas inútiles
que van haciendo un camino polvoriento;
¿qué cosa no entenderían si las pusiera
a andar conmigo el día de anteayer?
El sueño me favorece la tristeza
con rosas mustias que latieron,
como mis lágrimas, ha un tiempo,
a los costados del camino.
Hoy rememorar es mi mayor dolor
porque mis lágrimas se vacían
y pasan como la vida pasa:
Un alba negligente de primavera,
semen y sangre, la fascinación
que no entenderá jamás su invierno
y su noche para el olvido.
 

martes, 26 de septiembre de 2017

Nocturno de simientes...


Nocturno de simientes tiradas,
hambre que sólo el hambre oye,
dentadura que aguarda apoyada
y que ríe en lo inmenso
de este enloquecimiento de los muros
y este quehacer cerrado.
¡Sal, alma mía, al vuelo generoso!
Ponte en el camino y anda.
Levántate como un aroma de hierba
por laderas y montes.
Y, lleno de alas y profundidades,
entrégate, arrástrate, enfurécete,
y come de la vida rebosante de pedazos
y ataúdes rotos, e íntimas piedras
rodando por tu garganta desequilibrada.
 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Un hombre bueno...


Un hombre bueno se esparció en rosas,
como una larga melancolía se esparció en rosas.
Se extrajo del fondo de sí mismo una rosa
y quiso que fuera su beso una rosa,
que el océano que miraba fuera su rosa,
tan dolida de la vida, que no entendiera otra cosa
sino que era una rosa,
una rosa sepulcral en el corazón de un hombre bueno:
las rosas no tienen donde ir sino al corazón.
Lo saben los puñales y lo saben las rosas.
 

martes, 19 de septiembre de 2017

Vuelos de llantos...


Vuelos de los llantos, zumbido de ángeles,
amanece una ferocidad jubilosa,
¡y es tan triste la vida pasando de largo!...
Llenándose el mundo de luz,
las sobras de mi vida te van iluminando,
ahora que llega esparcida en un chiste raro
la causa de una lágrima en tu mejilla.
Ya ves, el sol no puede estrangular
la dicha de esta noche juntos,
porque ha pasado tanta vida por delante de nuestros ojos
que no es triste, después de todo,
este zumbido incesante de la luz que segrega.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Alejándose de un mundo extraño...


Alejándose de un mundo extraño y descomunal,
sólo quieren la luz que abandonaron.
Exagerando van su sed de caer
y miran, en lo profundo del horizonte,
intuyen, vocablos de sangre.
No, no habrá paz por ninguna parte,
el derecho del hombre es tenderse cansado,
mirar sólo una vez las cosas, y tenderse.
Para que las voces no se dejen de oír,
han traído una parte de su pasado
donde vieron algo parecido a la felicidad,
rara, extravagante, portentosa envuelta de muerte.
 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Mareado...


Mareado de un azul muy luminoso,
desorientado y caído,
mi pena no tiene aguas turbias
donde descansar con la flor irracional.
No hay monedas que malgastar
en los brazos y en el cielo de la frente tuya.
Voy por barrancos mezquinamente caído,
mareado de un azul muy luminoso,
y preguntándome por cosas remotas
que caen como una dulce mirada,
rodando por tus mejillas enigmáticas...
¡Dios mío! ¿Por qué me vas a abandonar?
 

Orienta la testa...


Orienta la testa hacia el fondo de un abril
de óxido y de hierba bajo la lluvia.
En las noches claras hablará un demente
de la soledad que cruzó la horrible mancha
de semen sobre las sábanas.
Y en los días azulados, meditabundo en tu sillón,
creerás que has cobijado en tus ojos
la lumbre que los dioses prescinden de encender.
Y encontrarás la paz bajo la sombra de tu árbol seco.
Y te sentirás ilustrado de maldición y de vida.
Pero un día te hablará la mirada de un niño
que ha de pasar velozmente al lado de tu tristeza,
porque la vida te dejará ver la sobreabundante libertad,
más tarde o más temprano, que dejaste sin rendir.