Baña la tiniebla tu alma en una parte
otra parte es toda alas blancas aleteando
Descifrar un alma no sé
pero me basta estar presente
cuando se abren las alas
cuando las tinieblas te manchan de noche
¡No sabes cómo me angustia descifrar!
Baña la tiniebla tu alma en una parte
otra parte es toda alas blancas aleteando
Descifrar un alma no sé
pero me basta estar presente
cuando se abren las alas
cuando las tinieblas te manchan de noche
¡No sabes cómo me angustia descifrar!
Escribo poesía, y esto se parece mucho a vivir
Sólo la poesía, nada más tengo,
es como la rosa del pequeño planeta del Principito.
Pero no sé si esto justifica mi vida,
bien podría no haber nacido y no haber padecido
ni tener que enfrentarme al miedo a la muerte
o la pena de morir.
Sin embargo, he encontrado una justificación
para haber nacido, esta misma noche,
cuando he comprendido que haber conocido
a mi padre y a mi madre me mostraba
lo que estaba buscando. Yo no sé seréis conscientes
de la bondad de la maternidad y la paternidad,
y la fuerza de su incondicionalidad en algunos padres,
a eso me refiero, aunque no sólo a eso
En cuanto a la poesía me satisface
saber que es un camino hacia la Belleza
que no tiene final
Tus ojos tienen un aliento terrestre
un bronco temblor de tierras
un águila sobre bosques incendiados
la irrealidad de los perfumes
el humo tras de los arcángeles
La Tierra es bella también como un desierto
si sabes que la arena no puede fijar los recuerdos
Hundidas las piernas en el barro
escaparías como gacela
¿Sabes entender que no es una prisión?
Ni tu mente ni tu corazón ni tu lengua
repartidas por todas las inmensidades
dejarán de darme un bello recuerdo de ti
Siento en mi pecho un latido oscuro
pero mis pies caminan hacia un claro día
oscuro para enjoyar mi pecho
claro el día para sembrar rosas que centelleen
Es difícil sembrar un pecho o un campo
de corazones claros, de oscuros corazones
pero sería entendido y me robarían el pecho
los ladrones que saquean los templos
Cuando te abres sinceramente abierta
y me entregas el agua que estalla en tus manos
y soy el que soy en esta playa
junto a las olas que se acercan y hablan
y ese aullido que no termina en tus ojos
cruza el firmamento y se extiende como cobijo
en las alturas y abajo sobre la sal que huele
entonces, mujer, sé que estás hecha de espirales
que llora oxígeno del mundo
y no abandonarás este quehacer de fuego
de fuego, de fuego y agua
que descorre una tormenta en el cielo
haciendo de pan mojado la tierra empapada
Ya eres sombra camino viejo
Y desde la memoria dulce
sombra eres también camino viejo
donde olvidé una pena de juventud
y amé entre tus alamedas
la imposible ilusión de un adolescente
Aquiescencia de voces tristes
que con su fugacidad me herían
y sanaba en la siguiente primavera
Mis calles… qué desesperanza
que huye hacia fondo oscuro,
sin corazón, donde nos dice algo
un lápiz que tacha o un dios
que entra en un agujero
En el fondo de mis calles callan
los animales y los tocadiscos
callan los bramidos que cruzan la bóveda
El silencio abarca el miedo
que dice algo que no es un lápiz que tacha
El silencio se abre
y es también unas rosa púrpura
pero calla, pero es silencio
pero es un lápiz que tacha
toda la púrpura de este amanecer