lunes, 30 de diciembre de 2019

Silencio...


Silencio sin gloria, una tarde poniéndose,
maduros los naranjos esparcen olores viejos,
y yo estoy llorando
por la noche que da vueltas, ¡y es tan noble dejarse caer!
Me asomaré a los vidrios que guardan tu jardín
y bendeciré las rosas, esas rosas que nos miran
en una tarde como tantas, al ponerse el sol.
Tú, hablarás con tus ojos asombrados, fijos,
durmiendo un poco, despierta un poco.
Yo, no sabré qué decir a tanta belleza,
y respiraré las rosas que me declararán
que nunca has existido, que te colmaste
de irrealidad en algún cielo azulado.
 

sábado, 21 de diciembre de 2019

Acepta esta pena...


Acepta esta pena
Come y bebe de esta pena
Arde en el fuego de mi tristeza
Duérmete en el fuego mío
Y hállate ardiendo y levantando una pena
Comiendo y bebiendo una pena exuberante
que me dice cotidiana:
“Buenos días, hermano que pasas”.
 
¡Mediodía del hambre, has llegado tan pronto!
 

martes, 17 de diciembre de 2019

Vienes de un nublado...


Vienes de un nublado de vapor,
aguardas estrechándome la mano.
Callas. Siempre callada, duermes en la simplicidad
de una rosa que volcó su perfume.
Te alejas, pero estás cerca, siempre.
Te han oído entrar en mi mirada,
más allá del alma que te cubre.
Y callas como una rosa que ya volcó
su perfume, siempre callada, callada...
 

viernes, 13 de diciembre de 2019

Qué canto va deslizándose...


Qué canto va deslizándose,
llega a mis ojos que lloran,
se amontona en mi pecho
como alondra confundida,
y brota salpicando alas.
Que no me espante, Dios mío,
la verdad que nos debes.
La vida, la extraordinaria,
la perplejidad,
ese confín de la belleza y del miedo.
 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Verdes espectrales...


Verdes espectrales languidecen,
me conducen al horizonte que amo,
están mojados mis párpados
y brillan, el cielo inmenso está delante:
Hay que hacer camino.
La inquietud pone relámpagos en mi pecho
¿qué hay delante? ¿qué dejo atrás?
Empiezo a llorar y no sé por qué.
Acaso este horizonte mojado
está lleno de conocidas memorias,
dulces, y tan espectrales,
que no sé si las viví una vez.
Toda la vida vivida me ha parecido un sueño,
despertar despertar, nadie despierta.
 

martes, 3 de diciembre de 2019

No sé qué pudoroso silencio...


No sé qué pudoroso silencio
me ensancha toda el alma ahora
y me inscribe bajo la lluvia.
¿Si cerrara los ojos vendría
hasta mí una primavera de flores?
Cauces se brindan para mí sangre
y me desbordan rojamente enamorado.
Una vez soñé una lluvia de flores
donde respiré con mi pobre aliento.
Pleno de oxígeno, hoy, respiro esta sangre,
que no arde, que no es fría,
que es sólo mi propia sangre.
 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

A veces me sorprendo en un anteayer...


A veces me sorprendo en un anteayer,
sin mancha, luz blanca.
Todo está sobre lo lejano
en un horizonte que me exhibe sin mancha, luz blanca.
Todas las cosas se están muriendo,
están diciendo adiós, pero la luz blanca...
No sé. He perdido muchas cosas.
Pero la luz blanca, su silueta dando fuerza,
me devuelve la respiración.
Y así sigo, como un adiós
que no se desliga nunca, un pañuelo que se agita
blanco interminable.
Leve la respiración, jadeantes mis pies.
 

jueves, 21 de noviembre de 2019

La mañana lluviosa...


La mañana lluviosa de noviembre
donde mi soledad se refrescaba.
Los recuerdos se enconaban
en una tarde vieja de abril,
y yo pensaba: “Vendrá abril
con un recuerdo de besos torpes
dados a una muchacha”...Abril no vino,
y, aquellos labios de sangre,
que la memoria ya no sabía buscar,
eran ahora amargos y duros.
La mañana borrascosa se volvió
intensamente fluvial y negra.
 

sábado, 16 de noviembre de 2019

Si un día secreto...



Si un día secreto sembrase mi jardín de invierno
con las cenizas de tus pestañas quemadas,
y vinieran a picotear las gaviotas
y las golondrinas rasgaran a tijeretazos el cielo.
¿Lo sabrían las flores que retoñarían en verano
y el aire que transportará su perfume hasta mi ventana?
 

viernes, 15 de noviembre de 2019

Muchedumbres...


Muchedumbres llenas de cabellos mojados
que pasan a la oscuridad.
Cuando más les estremece la canción,
pasan a la oscuridad.
  -Dichosos que pasan a la oscuridad
y se estremecen, ya casi sin un nombre.
Con los cabellos mojados se hunden
en una profundidad llena de una nostalgia
de besos y frío ¡tanto frío!
  -Dichosos que pasaron y nos abandonaron.
¿Quién le encerró tan dentro el olvido?
 

viernes, 8 de noviembre de 2019

Qué noche fría...



Qué noche fría camina hacia el alba
¿Será una flor escarchada y dura cuando llegue?
Dos hombres caminan juntos
¿Serán un geranio astillado cuando llegue el alba?
Dos viejos muerden sus lenguas hacia el mediodía
¿Habrá una sombra para que descansen?
Dos hembras huelen a sangre de hembra
Está la nieve crecida
El árbol rojo del otoño está
Una día parirán niños ciegos para el hambre
Para un otoño de dolor y besos de rabia

lunes, 4 de noviembre de 2019

Ven, llama a mi puerta, bienvenida...


Ven, llama a mi puerta, bienvenida
Te llamarán los espejos esparcidos
En las paredes verás tu hambre de sueños
La distancia con que me has mirado
Tu ruindad y tu peso frente a otros hombres
No calles, gira alrededor
Tu pasión está reflejada en los espejos
Todo lo abarcaste una vez
Y te enfrentas a ti misma sin rencor
Todo lo abarcaste una vez
Y ahora gimes en la noche tu inmensidad
Mirándote con ojos deslumbrantes
Y fiebre. Has caminado
 

jueves, 31 de octubre de 2019

Latidos de un gorrión...


Latidos de un gorrión yo los sentía arriba.
Noviembre purísimo expiraba deshabitado,
...y el corazón aquel el viento se lo llevaba,
lo arrastraba con sabiduría lejos,
quería dejarme solo.
Y yo, tan pobre de amigos, vi cómo se alejaba,
el viento quería dejarme solo,
con pena de no oírlo ya nunca más,
sin sabiduría y sin gloria
de aquel latido purísimo desposeído.
 

viernes, 25 de octubre de 2019

Tu sombra azul...


Tu sombra azul enloquecida siembra
azules y súbitos cabellos,
derrumbando su cabellera por los suelos,
alza un cielo sobre mis hombros,
estalla en la risa que te ha dormido en mi pecho.
Tu eres la lluvia.
Tus cabellos son la lluvia.
Y estas dormida siempre, y vigilante
en las rosadas aguas de unas mejillas
que son de mi pecho y de un rosado lago.
...Y me despertaron, y me rieron,
segura de que te acompañaría
con todo el clamor de mi libertad.
 

sábado, 12 de octubre de 2019

Oscurecidas...



Oscurecidas que rastrean en los caminos,
que van rodeando la sombra y te encuentran,
echado en la hierba, observando el frío,
sus manos, que son guantes negros, rozándote,
fijando tu silueta, incidiendo en tu rostro.
Tu tez blancuzca está pensando.
La bóveda inmensamente se estrella en tu mirada.
Eres bello así, desahuciado.
Eres hombre así, entre las cosas que sueñas.
Y no es incierto que puedas estar loco y muerto.

jueves, 3 de octubre de 2019

Nocturna...


Nocturna bajo la luna caliente,
pies desnudos que huyen,
hambre tienen de algo que yo no sé,
sangre tienes y carne que yo no sé.
Buscándonos estábamos,
y eran milenios de sangre y de carne.
Donde se rompió la copa de cristal en mi pecho
mientras el amor caído levantábamos
y respiramos nuestro derrumbamiento
a la carne y a la sangre benditas.
 

sábado, 28 de septiembre de 2019

No comprendo la lluvia...



No comprendo la lluvia.
No comprendo la oscuridad.
No comprendo la lluvia en la oscuridad.
No comprendo el silencio del cordero.
No comprendo al cordero muerto.
No comprendo la lluvia sobre el cordero muerto.
No comprendo al hombre caído.
No comprendo el enigma de la carne.
No comprendo la lluvia resbalando en la carne.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Ayer oscureció...



Ayer oscureció en las jaulas de los rinocerontes,
cayó de bruces entre los almendros,
me aturdió un poquito más adentro que la mirada,
se fue dejándome en mal equilibrio.
Supe que había venido a este planeta
a mirar los atardeceres, a ver caer
las cosas importantes, muy lejos,
en una llanura inmensa de banalidades,
a ocultarme la vista ante los adioses.
Adiós…adiós…
No importa si es tu corazón o el mío el que se aleja.

sábado, 14 de septiembre de 2019

No estar allí...



No estar allí donde las lunas impasibles,
donde las dentaduras, donde bailan los difuntos,
donde las flores negras de las covachas.
Las voces llegan tristemente adoloridas.
El secreto se apagó con severa sumisión.
Danzan las noches con el aguacero
feroces danzas,
y sus aullidos mastican las lunas.
Yo, tendido me dejo mojar por la lluvia.
Tú, danzas para mí con el desmoronamiento
del pecho.

sábado, 31 de agosto de 2019

Tengo la mañana...


Tengo la mañana fecundando el valle
que se ha dormido, súbitamente, en el desmayo
hermoso y grande de unos ojos.
Tengo la roca sobre la roca en que me apoyaré herido
hacia las soñadas montañas inasequibles.
Y embriagado de tanto bien, respiraré,
como quien duerme y su respiración no es muerte,
y no se parece nada a la muerte,
y me reconcilia y me envejece,
cuando abandono a la lejanía
la mirada que se pierde sobre el valle,
que no se parece nada a la muerte.
 

lunes, 29 de julio de 2019

Yo tenía en el palomar...


Yo tenía en el palomar una paloma encerrada,
la llave que le daba la libertad la guardó alguien
cuyo nombre ya olvidé mucho tiempo hace.
Yo tenía una cuantas monedas de oro guardadas
en un lugar de mi casa, cuyo rincón
olvide mucho tiempo hace.
Yo tuve un león de piedra que cayó en el mar,
el buzo que lo hallaré nada sabrá, no entenderá
cuánto aprecié mi león de piedra chiquitito.
Nada tengo ni soy ni acaudalé nada,
excepto la paz que desheredé en un bolsillo descosido,
donde perdí la memoria, el nombre de mi amigo
que custodiaba la llave del palomar y mi león de piedra.
...La paz, mi paz, solamente la paz...
 

lunes, 22 de julio de 2019

Yo lloro a veces por cosas...


Yo lloro a veces por cosas de uno.
No sé nombrarlas, y me equivocaría.
Cosas que están muy lejos,
que no se entienden que puedan hacernos llorar.
¡Siempre quedan lejos!...
...y siempre se teme que nos abandonen...
Un día podré saber por qué me hacen llorar
y ya no volveré a temer perderlas...
...Esas cosas que caben en el bolsillo de un hombre
y nos hablan de un océano verde y de un Dios,
y un hombre que sale como dormido de las aguas.
 

viernes, 19 de julio de 2019

Que sembré dicha...


Que sembré dicha, y no lo entendía,
que anduve por ahí tan extrañado,
que miserable me sentí algunas veces,
que aceché tus ojos y los codicié,
los codicié y te codicié,
para que se dibujarán, indeleblemente,
así de sedientos, en mi espíritu.
Y no quise ser más...
Extrañando la vida que no apareció,
así miserable, sentí que debía vivir
con las cosas que callan y duermen.
 

miércoles, 17 de julio de 2019

Flor del almendro...


Flor del almendro, desanúdate
ven a la hierba.
La carretera ha difundido una oscuridad
a cada costado suyo.
Es noche estrellada y tus pétalos
ya besan esta atmósfera escarchada.
Anúdate al tronco que sostiene
los buenos sueños del camino.
¡Mira qué bonito soñamos ahora!
Cuando te atrape la imagen
de un ayer conminado
a todos los caminos terrizos,
flor del almendro, desanúdate
y ven a la hierba.
Contra el muro que te atrapó
en un estrecho horizonte sin camino,
sin escarchadas carreteras, desobedécete.