sábado, 26 de junio de 2021

Si las copas ateridas...

Si las copas ateridas estallaran en las manos,

se abriría la honda tierra

con un lenguaje triste que dormiría. 

Y en una playa lejana,

la arena asustaría tragándose la mar,

la maravilla de una tristeza te mancharía

la blusa que te hace delgada,

y sentirías pena por las cosas que se van,

con adioses y rencores.

Debajo de las espadas afiladas,

hallarías los cortes de la soledad

embriagados de muerte,

y sólo un pequeño latido de tu corazón

te recordaría los mensajes que ardieron,

que arderán como mariposas

que revolotean alrededor de las candelas.

martes, 22 de junio de 2021

Entro en tus ojos...

Entro en tus ojos por una lejanía extendida

y desciendo en los valles que declinan dentro

de tus pupilas tan hospitalarias

Mi mirada descansa cuidadosamente

para no romper la fragilidad que me alienta

desde tus ojos al declive donde mora tu alma

mientras soy abatido por las flechas

de mi amante encarecida y elevada

Mírenme a la cara las brisas que me traen tus aromas

adioses que se rehacen en salutaciones

que regresan nuevas y serenan

Rumores de la mar ¿qué son si tiemblo?

Cordilleras que se desmoronan ¿qué son?

¿Soy grandilocuente? Así se estila contigo el amor

miércoles, 9 de junio de 2021

Aquel sol...

Aquel sol que nos abrigaba de niños

en los inviernos, que en el aire puro de la mañana

renovaba la juventud de su luz,

medita hoy conmigo la sombra que atrás

íbamos dejando de un sueño infantil.

Entramos con alguna década más y un desamor

en la alegría, y la tristeza por no se sabe qué,

y empezamos a pagar los intereses por vivir. 

Hoy bajo el sol aquellas penas llegan

con nitidez, pero sin el aborrecimiento

que parecía fijarse en las almas nobles de entonces.

Ya lloramos las penas vivas ¿qué nos quedaba?

Maduraban los árboles, y nosotros

mientras huíamos de los murmullos humanos,

con unos billetes de cien en los bolsillos.

Nos quedaban unos tibios pechos por andar,

una palabra de mujer en la atardecida

de la noche profunda que no huía,

que nos esperaba sabiamente oscura

en una noche de borrachera y llanto.

Muchos llegamos a las multitudes exhaustos,

otros nos prometimos la soledad

desde los primeros rayos de sol de diciembre,

intimamente aborrecida o amada.

viernes, 4 de junio de 2021

Nubes labriegas...


Nubes labriegas, negras, llegan del sur

en una danza taciturna y secreta.

Vienen con sus danzas

por no sé qué voces antiguas llamadas,

imantadas vienen por no sé qué voces

a rendir un pleito sangriento al atardecer.

Rojamente el agua danza a lo lejos.

El horizonte es la llamada,

y hay ecos de membranas rotas que las llaman,

gargantas que llaman ásperas y arcanas.

Todo es clamor de viento y libertad.

Y al traspasar el horizonte, no queda nada,

nada, nada, nada, ni la memoria,

ni de su danza roja queda nada,

ni la mente de un soñador que observaba,

nada, nada, nada...