lunes, 27 de julio de 2020

Reciban mis sienes las manos mías...


Reciban mis sienes las manos mías,
y piense el ave que hiende los cielos
que está colmada de dicha.
Nadando los peces vuelven a los fondos,
y, en las orillas desiertas,
quedarán las caracolas junto a los restos
de mi naufragio que quedó sin llorar.
Lágrimas que no vertí ¿a dónde lloraron?
Sueños que mate ¿en qué vacío prenderán un día?

jueves, 23 de julio de 2020

Lirio dormido...


Lirio dormido en el frío,
sueños de lirio en el frío,
escarchadas alas de lirio...
Ando por el mundo
buscando una sepultura
y sólo hallo tierra fría para un lirio.
Yo, que busqué la belleza
desde niño,
sólo he encontrado un lirio moribundo
entre las manos de su jardinero.
Viejas, se han escarchado ya,
manos que no saben de ternura,
si quisieran acariciar.

domingo, 19 de julio de 2020

Pasaron lluviosos los pasados...


Pasaron lluviosos los pasados,
las palabras balbuceadas
sin el arrojo de besar,
quemadas por el tiempo
con sus papeles amarillos.
(...Ella huía con los pies descalzados
por un jardín extraño,
y no me dejó nada más
que un perfume de mar,
hermoso como los atardeceres de oro).

miércoles, 15 de julio de 2020

Reclina las rodillas...


Reclina las rodillas en este suelo
que es para ti la rosa que amamanta
la tierra que retorna siempre a la primavera.
Cógela, pertenece a los hombres
que no entienden, que miran la extrañeza
selvática de su jardín.
Enmudece si no conociste la rosa nunca.
Estremécete si no conociste la rosa nunca.
Llora y canta,
porque no te previnieron como los maniáticos
no entender nada.
 

jueves, 2 de julio de 2020

Se abrió la piedra...


Se abrió la piedra que nada entendía
Sino de oscuros pasajes sordos
Y cuando la amapola se reclinó a su lado
Supo de la vida que crecía herida
Por el aliento de Dios 
Enteramente abrumada de virtud
Enteramente para el otoño