domingo, 30 de mayo de 2021

En la calle con sol...


En la calle con sol hay niños jugando,

una joven friega mi portal que escucha

a todos los seres que entran en su penumbra.

¡Oh! Si yo supiera cuál es el zumbido

que entra y sale de los portales,

que suena en cada paso que se adentra en la penumbra.

¿Y si el zumbido fuera un llanto?

El conserje prepara los rosales para la primavera.

De pronto despierto y oigo una algarabía

que fabrica el sol y los niños.

Presiento mi soledad mientras me alejo,

y sigue la pregunta insondable, pura,

sigilosa, inminente en las calles:

¿Y si el zumbido fuera un llanto?


sábado, 22 de mayo de 2021

Dormido eras hermoso...

 

Dormido eras hermoso árbol viejo,

con tu sangre vieja, en el derrumbamiento

de las noches y las inmensidades arriba.

Eran las noches de otoño


una lluvia de estrellas sobre tus ramas esqueléticas,


hoy blando lecho dorado que abriga


el sueño de algunos locos muy pobres.


En cierta fiesta de la primavera,


yo grabé un corazón en tu tronco,


ilusiones que llenaron algo, no sé qué,


y que ahora sólo son vagas evocaciones


de una juventud maloliente.


Yo te alabo porque fuiste buen compañero


de graves momentos que me hicieron hombre,


de un sólo camino y una sola verdad,


y una sóla palabra terca


que el futuro dejará suavizada


en la alameda maldita que recorrí


mientras visitaba mi sombra.


viernes, 7 de mayo de 2021

¿Qué error...


 ¿Qué error me ha traído a esta estrella mala?

Yo pedí otra cosa, yo esperaba otra cosa,

yo sentía otros montes y valles...

Rodeándome,

yo soñaba con yerba, con verdes árboles.

En alguna parte que he olvidado,

en sueños, a veces, aparece una imagen

que no observa, que rehuye

a los malditos.

Nadie puede sentirse más hombre y más solo.

Sólo cuando piso la hierba refrescándome,

rodeándome, yo, lleno de enigmas,

me vuelvo loco con su caricia pequeña,

y vocifero y grito por las calles.

No sé hacia qué imagen que no observa

y me rehuye.