jueves, 31 de enero de 2019

El viento que pasa...


El viento que pasa llevándose la oscuridad,
cual una frente limpia que nos llama a la pureza,
oscuridad que vierte sus rayos enfermos,
muerte para los ojos que contemplan el verde
y el sendero en el que nos perdimos,
hoy habla de adioses incomprensibles
de los que marcharon hacia el norte constelado
que nadie, nadie, hallará con la mirada.
Y nos rodeamos de dicha, que el viento que pasa,
llevándose la oscuridad,
no sabrá indicar la procedencia
de todo el amor que la vida ha querido y ha borrado.
 

lunes, 28 de enero de 2019

Están rodando...


Están rodando, los amantes, por el suelo,
mientras las risas de un jazmín les perfuma
agrios desenlaces en sus sueños.
Está enloqueciendo el invierno. En sus manos,
la luna se pone tiritando,
mientras las risas de un jazmín... qué se yo...
todo está llorando como en el principio del mundo.
¿Ya no hay amantes? ¿No vendrá el rocío a mojar
las flores que nos envilecieron?
Quedará el sexo doblado, inútil ...y no entenderemos...
Y pensaremos en golondrinas que nos abandonaron.
 

miércoles, 16 de enero de 2019

¿Qué le ha ocurrido a los pájaros?...


¿Qué le ha ocurrido a los pájaros?
Se parecen las palabras ahora a los pájaros,
pero ¿qué le ha ocurrido a las palabras?
Se parecen las palabras a los sueños de anoche,
pero ¿qué le ocurrieron a los sueños anoche?
Llorar no es mentir, pero si lo es, sin embargo.
Y exclamo: ¡Bendito, bendito!,
y me doy cuenta que he caído en una infelicidad
y que en medio de esa infelicidad
se alzan absurdamente, se repiten absurdamente:
¡Bendito, bendito mi Dios!
 

viernes, 11 de enero de 2019

Lívida una pena...


Lívida una pena, lívido un recuerdo,
transitan endureciéndome el alma.
Rosas, rosas he querido siempre;
...y he querido una sombra.
¡Oh sombras y rosas azules!
Querer sólo... de anhelos de viento he sido alimentado,
y hoy se me ha despertado una mañana.
Ha entrado la luz como disparo
y he vuelto apacible y silencioso,
como el mirar de tus ojos fijos, a errabundos parques.
Entrado el día, la luz como disparo,
ha despertado una mañana en mí
en este invierno, con la pesadumbre de caer
fieramente herido sobre las azucenas.