sábado, 25 de enero de 2014

Mi amante...

Mi amante, que huyó al campo,
se tendió sobre una verde primavera,
donde las flores discrepaban cuál más bella.
Tan alta, tan alta, me pareció entre ellas,
que cambié mi corazón, por contemplar
el éxito que la confundía, arriba,
con las elevadas esferas.

Un corazón mucho más alto quiero, madre,
donde mi amante refulja cerca.

Y, si es feliz respirando del sol
que se desangra  -¡qué belleza!-
en el campo que sueña,
decirle lo cerca que mi corazón la esperó
de las flores que decoraron sus caderas,
tan altas, tan altas, que confundí, también,
con material de estrellas.

viernes, 17 de enero de 2014

Porque es de noche...

Porque es de noche, adentro me nace
un animal enamorado,
y me turbó si evoco lunas inmemoriales
en este mundo de ancestrales
querencias impenetrables.
…Y rezuma un inapelable acto de amor
en el que mancha la tierra con su sangre.
¡Mi hermoso planeta de brutales
y monstruosos lazos con la muerte!
¿Quién violó tu miedo arcano
y ofrenda al hermano fascinado
las médulas amorosas del agonizante?

lunes, 13 de enero de 2014

Mi mente...

Mi mente que llega y no retrocede,
que se levanta entre numerosos caídos,
lirio pobre y trémulo,
bella de luz cerrada y aullidos
angustiados por cordilleras blancas,
nunca vino a mi jardín florido.
¡Mi jardín de rosas tantas
y de tantas luminarias esclarecido!
Mi jardín, el que nunca cultivo.

sábado, 4 de enero de 2014

No era triste verla alejándose...

No era triste verla alejándose en una tierra solitaria,
humildemente sonriendo a las canciones.
Era el cansancio del animal que ha dormido,
que vuelve oscuro a sus soleadas extensiones,
mimosamente pasivo en su misterio,
la eclosión diurna, los breves gorriones,
la paz que pasa por tu lado precipitada
como el agua del cielo sin grieta de imperfecciones,
y una luna mansa que espera a la noche
y duerme en el olvido de borrosos presentes.