sábado, 20 de septiembre de 2014

Ha caído el imperio...

Ha caído el imperio que habíamos codiciado. Ahora pienso: ¿Qué me aguarda? El cielo se nubló de aluviones y negras puntas de flecha. Eran duros los inviernos aquí. Constantemente la lluvia barría las noches empobreciéndonos. Y soy yo quien se pregunta ahora: ¿Qué me aguarda? Codiciábamos las espirales de vapor que cubrían el levante pigmentado. En nuestras manos teníamos la soberanía que hendió sexos de mujeres morenas. Anduvimos muchos años delirantes tras la leyenda del rayo silencioso. Y ahora me pregunto: ¿Qué me aguarda? …Y tememos a nuestra nueva o fronteriza voracidad. Y sabemos de hombres que murieron acuciosos y conmovidos de su infelicidad.