miércoles, 21 de junio de 2017

No me duele este límite...


No me duele este límite
que me envía una duda,
el cuerpo derribado,
mi boca, la espuma.

…como un comienzo
me empujan las aves,
me picotean con su saludo
diariamente flamante.

Me llaman a seguir:
es sólo un paso más,
es sólo un pecho interferido
que delinean las sábanas.

…el cuerpo aún sigue,
no así mi fatigada alma.

viernes, 16 de junio de 2017

Tus labios...


Tus labios me empujan a las afueras,
abreviados en una noche pura,
abriéndose paso por exuberancias de saliva
y colmados de dientes y blanduras.
No nace la palabra ni la luz,
ni tiene estertor la hondura,
ni respiración tiene la abundancia
del aire que no ensanche la quemadura
del beso tuyo.
Ahí, en los sueños, por montañas airadas
de quebraduras y de oxígeno,
me brota una empedrada flor lastimada
de iracundo deseo y presencia taladrada.
 
Por el cosmos, una llanura
donde los homínidos rastrean el primer vocablo.
Tú, caminas agrupada a su apetencia
 

jueves, 15 de junio de 2017

Sugiero una noche negra...


Sugiero una noche negra,
invierno para sentir una caricia
y un filo
de tirante avaricia.
No habrá paz para el dormido
en esta maleficencia
del llanto estrechándose
contra el vientre que se ensancha.
La voz del abandonado
que gima y se abra,
que patee con babas el silencio.
¡El sueño viajero ya brama
por cálices y batallas!


miércoles, 7 de junio de 2017

Yo voy por una maldición...


Yo voy por una maldición,
inclinando la frente,
taladrado por el gusano,
vistosamente inerte.

Razones oscuras
de un bellísimo atardecer
me dieron a beber
razones más oscuras.

Y bebí en una lampiña noche,
y estrené una boca,
y torcí por un sendero,
y equiparé mi sombra a la sombra.

Y, ahora, vueltos los ojos,
no sé…
¡Me estremece tanto
lo que vibró una vez…!

Se sueña tan bárbaramente
con el fondo de la rosa,
que la mirada se nos pierde en las raíces,
absortos de luna terrosa.

¿Sería posible no saber nada
y herir al universo de ignorancia que más habla?