lunes, 12 de abril de 2021

Mira, ven a mi sangre...


Mira, ven a mi sangre,

desarróllate en mi carne,

al crepúsculo de mi cielo

ven a romperlo contra mis huesos.

Dame tus ingles. Huye.

El equilibrio de tus piernas...

(¡Ah, el equilibrio de tus piernas!)

Huye, corre lejos.

Todo es tumba abierta aquí.

Acero, te digo: ¡Reverbera!

Y huyes descalzada hacia un jardín extraño.

Blanca, te digo: ¡Resplandece!

Y un vocerío de estrellas te rodean.

Áurea, te llamo

y llegando pareces una cosa tan blanda

que va a estallar en rosas carmesíes.

Llegando a mi sangre,

te hundes en equilibrio bajo la tierra mojada

que bebo en tus piernas.

Llegando siempre te desvaneces,

pasas de largo descalzada

en un equilibrio de transparencias huidizo.

Y digo: ¿existo? ¿eres? ¿existimos?

 

domingo, 4 de abril de 2021

Metidito dentro de mi pecho...

 

Metidito dentro de mi pecho,

criaba una alegría.

Duérmete, amor mío,

en mi respiración, que ya voy

más adentro que tus ojos finales.

Como si durmieras en el balcón,

el aire fresco te dejara

metido en mis ojos finales...

...como si durmieras, como si durmieras.

Deja que las cosas pasen de largo

y críame una alegría grande,

y guárdala para tus ojos finales

que voy llegando a su misterio.