martes, 26 de febrero de 2019

Por tu paz...


Por tu paz cruzan volando,
aladas y frías, solemnes,
las mariposas obstinadas, y los pétalos
que huyen de la crispación
del otoño, generosamente hermosos,
lánguidos caídos de sombras grises...
No tengo palabras para tu corazón
cuando se colma de cenicientos
llantos, y esperaría, esperaría,
¿la lluvia? ...esperaría, esperaría,
¿un ramito de sol que embriague
y mordisquee tus pechos
como unos labios adoloridos
y muertos,... lívidos de mortandad,
unánimes despojos?
 

domingo, 24 de febrero de 2019

Miras el cielo...


Miras el cielo mejor de todos
y te das cuenta que quedan por engrandecerte
esas estrellas que no parpadean,
que escribieron tu destino en los fríos
donde desapareció un pedacito de tu alma buena.
Si eres sincera querrás calentarte
en el húmedo lucero, aquél que contemplamos
cuando aún no existía
la joven Tierra de animales devorados
junto al odio que no comprenderemos.
Estás. Eso importa. Llegas, nos miramos
en este inmenso templo de sacrificios,
donde moran los lobos y las dentelladas,
donde sólo es imprescindible la explicación
del amor y la muerte que nos persiguen.
 

martes, 19 de febrero de 2019

Viajero misterioso...


Viajero misterioso que has enloquecido
ungido del enigma de la flor negra,
ya te he visto llorando en el bosque,
inútilmente incomprensible en la hojarasca tirado.
Has entrado en tu momento de no saber
que eres bienvenido entre los seres,
más misteriosos que tu locura y el pasmo
que te ha internado en el bosque,
sabiendo que tu laberinto, verde y empapado,
no tiene horizonte donde mirar
la dramática conclusión inalcanzable.
Porque hondos son los hombres que han vagado aquí.
Porque brumosas son las señales para emerger a la salida.
Porque frondosa de enigmas tenía que verte la vida.
 

jueves, 14 de febrero de 2019

Por el precioso hueco de mi ventana...


Por el precioso hueco de la ventana
pasan las estaciones. Mi espalda de varón
las siente, como escombros, caer.
Me duelen, me despiertan con pesadillas.
Nacen dormidos, estos derrumbamientos,
en un boquete que nada busca, que pasa,
que soy. Nada más, un boquete que pasa.
Pero a veces se llena de primavera...
Qué extraño ¿verdad? Y se moja también de rocío,
el boquete, yo, esta verdad que parece mentira,
¡Tan gentiles pasan todas la primaveras!
 

lunes, 11 de febrero de 2019

Ciñéndole la niebla...


Ciñéndole la niebla va herido
hasta donde el levante lo cubra
de la sangre del horizonte,
que se está haciendo de lentas maldiciones.
Y las manos imploradoras,
más cercanas al sol puro, mediten
y quieran oír su llanto:
Que ya no se puede más andar, hermano.
Que ya no hay oxigeno.
Que sólo hay un irse.
Que todo anda por lo nocturno diciendo adiós.
 

lunes, 4 de febrero de 2019

Vendo el dolor...


Vendo el dolor de una estrella cualquiera
a punto de apagarse.
En una blanca casa me tiendo
a observar el caos del firmamento
y sus lágrimas que arderían en el frío
y mancharían su corazón noble encalado.
Vendo mi dolor lejos,
en una lejanía de frialdad
donde se hallan los fríos que arderían
como roncas nubes estrellando el granizo
y su maldición de fugacidad.
 
Lejos... más lejos, el Creador que levantó estos huesos,
parece dormir el sueño de su confusa Creación.