domingo, 22 de diciembre de 2013

En las bondades de la lluvia...

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
mi corazón que ya no sirve
porque nunca tiene razón.

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
¿quieres tú verlo roto,
mudo de quién lo enmudeció?

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
ya no lo llevo en el pecho,
¿sabes tú quién flechó al ruiseñor?

¡Buen corazón que libre bajo la lluvia
ya no percutes con la misma canción!
Nunca imaginaste que tanto se agigantara
en la intemperie tu pecho de varón.

domingo, 15 de diciembre de 2013

El ángel suyo se le durmió...

El ángel suyo se le durmió sobre el pecho,
y la flor del corazón se le abrió
llena de transparencias de insecto, seda y respiración.
Fue en un alba chiquito, que también cabeceó,
y en un mediodía sembrado de estrellas.
Acaso, otro día, todo lo bañara el sol,
pero no sé… acaso también Dios estaba dormido,
¡y era tan extraña la vida con aquel pan de dolor!

martes, 10 de diciembre de 2013

Esta voz hundida en el pecho...

Esta voz hundida en el pecho,
ha bajado hasta las extremidades
y ya no quiere otra cosa que acariciarte.
Entiéndelo, no son mis manos,
ni un secreto frío y putrefacto que respirares,
ni tampoco es vida que abandones
como el alma del perro.
Son mi sangre y mi viaje por la Tierra
que, como antiguos capitanes
del mar, abrazados bajo las aguas,
en el esqueleto intacto sus espadas blanden.