Metidito dentro de mi pecho,
criaba una alegría.
Duérmete, amor mío,
en mi respiración, que ya voy
más adentro que tus ojos finales.
Como si durmieras en el balcón,
el aire fresco te dejara
metido en mis ojos finales...
...como si durmieras, como si durmieras.
Deja que las cosas pasen de largo
y críame una alegría grande,
y guárdala para tus ojos finales
que voy llegando a su misterio.