El estómago de la montaña
se tragará el perfil somnoliento
y las voces de tus monedas
Cuando vomite asquerosamente
serás nieve y lagañas en sus párpados
blanco, blanco será en tus sienes
el pensar que vacila
sobre tu sombra que montarán
las grises nubes con un galope
lento como pesadilla en la fiebre
y un manantial en tu frente
y el viento del norte
hervirá para refrescarte
de tantas cucharadas de sal que tomaste
para darle gusto y olor a tus lágrimas