Yo no sé dónde bebiera la vida
su dolor que espera
¿le nacen por las espaldas esas flores malas
esas quimeras que llegan y nos duelen?
La frente inclinada hacia el suelo
que nos espera y llega
hiriendo la espada que no anochecerá, y no se irá
siempre temprano, temprano
abierto está para el hombre el sueño malo
nebulosamente extraño, inquietante
vendrá, vendrá,
y nos ha de cubrir con su cuerpo insomne
la pena que abreva de nuestra sangre
nuestro endeudamiento por haber nacido