Oigo los campos sembrados crecer
el murmullo de las fuentes parecen dentro de la tierra
en la noche del sembrador tiemblan un poco
se estremecen y saltan a la luz
Los oigo como un aullido que busca a Dios
como una oración de la pena
Mirando el cielo consuelo hallan
en la noche que ofuscan las estrellas
¡Tristes hombres que no oyeron lo yo he oído!