Guarda en tu espíritu esa llama que te acompaña
llegaste al mundo ardiendo con ella, y te irás…
serás polvo que él viento arrastra hacia los acantilados
donde las naves encallan tu llama deberá alumbrar
Y te irás… y tus llamaradas resistirán las tormentas
y hallarán los otros a un hombre bajo la lluvia
a un hombre que sigue
a un hombre bajo la tormenta