…¿Y de dónde bebería yo la paz?
¿de un venero de la montaña nevada?
un hombre busca y se interna en la bruma
llorando tal vez componga una oración
alguien callará, alguien tal vez se interne en un bosque
y encuentre el árbol azul de las grandes hojas
cansada está mi alma, y este desasosiego…
¡venga una paz rotunda por fin!
calle todo, cese el incesante cerebro nadador
de la mar colérica, absorta en su noche
todo se hunda en el vientre del mundo
y quede yo sin sed clamando
en la desértica llanura, bajo el inclemente sol
que me ha llamado hacia las brumas
lejos, en un bosque mojado que entierra sus raíces
y bebe del venero que baja su transparencia