Antes de que terminen las perladas primaveras
dejaré que la llovizna moje mi frente
siluetas húmedas alrededor de mi cuerpo bañarán
algo que yo no sé de mí
y en alguna parte en la montaña la cubriré de gritos
y de ecos que esparcirán mi nombre en la lejanía
como una sombra que ya pasó y borró su estela
…y sonreirán los pájaros en los árboles
que me dieron frescor y pensamiento libre
…y seré parte del fuego que habitó mi corazón
y todo lo borra de claridades, ¡ay! viviendo
Sí, a veces aceptamos así nuestra propia tragedia
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