Siestas con humaredas de siglos y decadencia
parece que el sueño se ha movido de hombre
raspaduras de limón sueñan al lado de la cama
acaso sea una mujer respirando pedregosamente
fuera de la estancia nadie sabe de pesadumbres
se espera un fin para los sueños de los trastornados
con una pobre locuacidad esperamos algo
te has movido de la cama y crees haber despertado
calor para que el sudor nos arrincone
calor para que el sueño descienda más adentro
adentro del alma trastornada sólo queda sudor
vence, vénceme tú la sangre que espera …Calor
no hay adioses, no hay adioses …Calor
volubles nos tiramos a la ensoñación siguiente