Alas me pusieran en los dedos
callados dedos que se están abriendo
para tocar un cielo
que deja la sed del sol y su luminosa caricia
en las frentes, las frentes alegres
que fueron gorriones
que fueron salutaciones al alba
que quisieran acercarse a su paz malva
y describir alucinados, y describir y describir
las suavidades y las palabras dulces susurradas
Los dedos alados que saben algo que callarán
siempre