martes, 17 de septiembre de 2013

Ahora que son buenas las lágrimas...

Ahora, que son buenas las lágrimas
que viertes, derrama todo tu caudal.
No sabrás, un día, cómo se apagó
tu corazón bárbaro, y querrás llorar,
como niño, en un tiempo venidero,
cuando en tu pecho se estanque el dolor
y el cielo grisáceo alumbre en el lecho
tus ojos secos, y se rompa
la gramática de tu herética oración.
La música de tu arpa no desandará el camino
ilusorio que ha de blanquear tu frente.
¡Dolor que una vez confiaste al amigo!
¡Y esta pena última sin remitente
que clama, a un tiempo, y escupe al cielo!

3 comentarios:

  1. ¿Lágrimas por la inocencia perdida? Precioso poema y un gustazo leerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, aunque lo importante aquí es poder comunicarme con mis lectores. La pregunta que me haces es acertada, pero sin olvidar que toda forma de llanto es también una forma de oración. A veces, el corazón endurecido por la vida puede llegar a creer que no será escuchado.

      Eliminar
  2. Es triste, pero preciosa...

    Lás lágrimas proceden de sentimientos sublimes.

    Un beso.

    ResponderEliminar