Qué duelo mis pájaros alimenta
de evocaciones de tierras en el sur,
el dolor que cede y el esfuerzo
de desangrar mis alas oscuras,
bajo esta luna plena, dibujada.
...Y llevarlas cual flores a la tumba
de una irrealidad que nunca me fascinó
y descalzo su camino hacia el sur fui construyendo,
las desangradas alas donde me precipito
a la feliz aurora, al gélido atardecer
y a la noche temprana, muy temprana...
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