Estás llorando y no sabes por qué.
Temblando está tu pecho herido por algo
que pasó o no pasó tal vez.
Retiemblas adentro con arrullo
de sombras cruzándose, y no sabes por qué.
Se duerme la noche
pero soñando no descansa este ruido de sombras,
y te revuelves hacia adentro, adentro,
donde el vacío te engaña diciéndote
que estás a salvo de la noche feroz que te envuelve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario