Las luces me cogen primaveralmente
me llevan con gracia de gacela a la noche estrellada
herido de un grande amor que crece oscuro
chispeando el agua de los luceros sobre mí
como un árbol que se expande sin simetrías soy
bello como un dios que se adorna los cabellos de aceite
sin pesadumbres ágil que duerme
y me abre la noche de costado a costado
y entra la noche en mí de costado a costado
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