Yo salgo a los caminos que han verdecido
buscando en el aire fresco de la mañana una flor
¡tan bella tan bella flor me ha traído aquí!...
yo recorriendo todos los caminos
y la flor que aparece al albor y se marchita a la tarde
la encontré en mi corazón al fin… y no la venderé
se reflejó en tu pecho y huí lejos
no me dormiría sobre tu pecho nunca más
si la flor que se marchitó en la tarde
dejó de prender su llama en mi corazón
y podría ser también un reflejo
¿Fue en mí? ¿Fuiste tú o yo la flor verdadera?
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