jueves, 19 de enero de 2017

Suavidades azucaradas...


Suavidades azucaradas emplea mi corazón
para mirar mi calle enamorada
de no sé qué muerte venida este invierno
a pisarme mi alegría trasnochada.
Pero, ¡qué pobre es el mundo enriquecido
de dorados vocablos y seda de hadas!
Yo he visto un mundo un invierno
en fiesta y bufonada,
y he visto espléndidas risas
sumarse por las venas a las miradas.
Triste, triste, triste estoy,
y no sé por qué ascensor y cuál lágrima…
…¿Quizá abriendo una ventana…?

martes, 17 de enero de 2017

Me tendí en una canción...


Me tendí en una canción
y se prolongó misteriosamente la tarde.
Los ojos que la canción bendijeron
se elevaron a extrañarte,
y tienen ahora un brillo extranjero,
y tienen de extranjeros un desgarro
de ausencias y cartas.
Amé, sí, por cuánto tiempo no sé.
Mis sandalias de ir cancelando la vida
han escogido hoy el camino penoso.
Bienaventurados los pies que regresan
para pertrecharse de lo olvidado.
Yo olvidé tu nombre, inútil trasportarlo,
mis labios no volverán a declamarlo.

miércoles, 11 de enero de 2017

Tu dolor me sabe a bueno...


Tu dolor me sabe a bueno, hermosa mía,
mientras gusto de las amapolas sobre tu cerebro
picudamente plegadas y clavadas, odiosa y bella,
gimiente hombre que acecha tu descanso
cuando reverbera en la calle el infierno y sólo se oye,
en esta noche negra en que enloqueces, un remanso
de angustia que exalta tu sueño de inútiles golpes,
contra tus ojos erguidos hacia el alba. Bebo el veneno del odio
que pruebo como el martillo del amor que me destroza.
Verte tan airada… ¡Pero verte!
Y darme lo mismo el odio que el amor
mientras ajeno al bien y al mal en ti piense.

martes, 10 de enero de 2017

Tanto corazón reducido...


                I
¡Tanto corazón reducido!
¡Tanta vida que ha de morir!
Tales mis ojos se clavan
en la orilla del vivir.

                II
Soñando está una quimera,
¿qué es lo que espera?
Lo llaman vivir,
y también desvivir.

                 III
¿Qué me estás dando en tus ojos
que no espero otro veneno?

                  IV
¿Qué hechizo ejercen tus labios
que si están mudos me sonríen
y si declaman las dudas de mí se ríen?

lunes, 9 de enero de 2017

Llorar es mejor...


Llorar es mejor que reír
Las venas explosionan
Y forman un cuajo de sangre en el suelo
Llorar es mejor
Los cristales se empañan
Y es calurosa la tarde en el interior de tu casa
Siéntate a recordar
Llorar es mejor
Una paloma es sólo una paloma
Pero puede posarse un día en tu ventana
Los girasoles miran al poniente
Llorar es mejor
De un momento a otro
Tu corazón desplegará unas alas
Y un vuelo te regresará a la belleza
Deja que llueva en tu parque
Todas las sonrisas están juntas
Esperando detrás del vapor de un sentimiento
Llorar es mejor

miércoles, 4 de enero de 2017

El pensar es un bramido...


El pensar es un bramido
que regresará a las encinas
en el cuerpo de un animal mojado
y el esplendor de una puta dormida.
Mi alma pobre no tiene pájaros
para el cuchillo de la alborada.
Un sueño tengo cerrado,
abierto, es dos veces la misma gana.
Perplejidades cuando ha oscurecido,
me roban la reluciente medalla,
los pobres vocablos con que había amanecido.
Es la noche, así la noche cerrada,
el viento ha meditado
congelarme la sangre y el alma.

domingo, 1 de enero de 2017

Claridad por los montes...


Claridad por los montes,
verdura y pus.
Sobre las piedras meditantes,
mis uñas que se clavan en la luz.
Yo lloro por el relente
donde podrías venir tú.
Tú lloras también de repente
porque yo podría no ser yo,
y esta amanecida podría envolverte
con los ojos vendados
del viento como un pulmón inerte.
¡Mira los enroscados
de mis palabras que vienen a besarte!
Yo, ya me he contentado
de alquitrán y derretidas voces.